Dura crítica al reciente Acuerdo del CENACE

El Observatorio Ciudadano de Calidad del Aire (OCCA) difundió una dura crítica al Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) por el Acuerdo para garantizar la eficiencia, calidad, confiabilidad, continuidad y seguridad del Sistema Eléctrico Nacional, el cual fue calificado por el OCCA como absurdo y sin sentido.

Debido a la crisis sanitaria por la pandemia del SARS- CoV-2, el pasado 29 de abril el CENACE publicó un documento en el que limita la operación de las plantas de generación de energía limpia. De acuerdo con el organismo gubernamental, «la generación intermitente de las centrales eléctricas eólicas y fotovoltaicas afecta la confiabilidad del CEN en suficiencia, calidad y continuidad en el suministro eléctrico»·

La Ley de la Industria Eléctrica obliga al Estado a que, ante una emergencia como la actual, garantice el suministro eléctrico bajo condiciones de confiabilidad para satisfacer la demanda de usuarios finales, de manera segura y con suficiencia, para hacer frente a la  crisis que se vive.

Al respecto, el Observatorio revira al CENACE: «Las energías renovables, lejos de poner en riesgo el sistema eléctrico nacional, pueden construir un sistema más resiliente, justo y accesible. En un país en el que más del 30% de los hogares sufren algún tipo de pobreza energética, está claro que el sistema eléctrico basado en proyectos fósiles centralizados no ha sido efectivo en generar acceso; las energías renovables, además de coadyuvar a la consecución de las metas climáticas de México, combaten la pobreza energética, generan empleos y fomentan el ahorro y eficiencia en el consumo de energía».

Además, este Acuerdo contraviene lo signado en la COP21 de París, en la que México se comprometió a transitar hacia energías limpias y diminuir con ello sus emisiones de GEI. De hecho, señala el OCCA, el documento del CENACE abre las puertas para la producción de energías no renovables, yendo a contracorriente de lo que dictan los acuerdos multilaterales. Asegura que esto sólo es parte de una serie de políticas que ha llevado la reciente administración en detrimento de «los mecanismos de acción climática que se habían desarrollado» en México.

Detalla también que en materia de instalación de fuentes eólicas y fotovoltaicas se había avanzando de manera considerable de 2007 a 2017, pues el promedio de crecimiento de la capacidad instalada fue de 47.6% y 43.2%, de cada una.

«Lo anterior es sumamente grave y preocupante en el contexto actual pues, además de los retos en materia de salud que nos ha dejado ver la pandemia del COVID-19, existe la necesidad de reconstruir las economías de los países a partir de medidas y políticas más sostenibles que fortalezcan la resiliencia de las poblaciones en el mediano y largo plazo. En ese sentido, precisamente la generación de energía a partir de fuentes renovables y limpias es una solución clave para esta recuperación, y desde ya los gobiernos habrían de estar generando las condiciones y los incentivos apropiados para que suceda esta transición energética. Sin embargo, el multicitado Acuerdo nos lleva en sentido opuesto a dicha reconstrucción», termina el documento del OCCA.

El Observatorio está compuesto por la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente, Bicitekas, Centro Mexicano de Derecho Ambiental, El Poder del Consumidor, FOTCA, Fundación Tláloc, Greenpeace México, ICCT, ICM, ITDP México, REDIM, Redspira, Transita Seguro, WWF.

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