¡Hágase la luz! Diesel, gas y bi-fuel

Singularmente conocidas como plantas de luz, los grupos electrógenos han evolucionado a la par de las necesidades actuales, de suerte que han dejado de tener presencia sólo en el sector industrial, para atender incluso a los usuarios residenciales. Una de estas evoluciones se dio, por ejemplo, en la capacidad de utilizar el gas natural o LP como fuente de suministro, resultando en equipos más livianos y con mayor practicidad, pues al depender del gas estacionario o doméstico funcionan como cualquier otro equipo doméstico (estufa o boiler).

Lo que sigue es demostrar que han dejado de ser sólo una solución industrial. Para cualquier tipo de proyecto son hoy una alternativa de respaldo que va más allá de sólo suministrar energía.

Francisco Haro, vicepresidente de Proyectos Especiales y Cuentas Estratégicas en Generac Ottomotores en México, menciona que “si tienes un equipo de emergencia, el consumo de combustible no te preocupa mucho porque prácticamente no entran en operación, se consideran como un seguro: no lo quieres usar, lo tienes, pero en el momento en que lo usas porque falló la energía comercial, el valor de lo que salva, al permitirte continuar trabajando, es mucho mayor que el equipo en sí”.

Expone, además, que este beneficio también se traduce en términos económicos, pues “con un metro cúbico de gas natural se pueden generar los mismos kW que con un litro de diesel, pero el litro vale casi 13 pesos, mientras que el metro cúbico de gas natural vale poco más de cuatro pesos. Entonces, se habla de una tercera parte del costo. Dicho de otro modo, se convierte en una ventaja, siempre y cuando dispongas de gas natural”.

Para un funcionamiento óptimo en uso doméstico, lo recomendable es instalar máquinas de 2 hasta 80 kW de potencia. Por otro lado, la gama industrial, “que puede ser de gas natural o gas LP, con hasta 400 kW, nos permite tener una operación continua, porque el gas de línea ofrece suministro constante y brinda mayor autonomía en horas de trabajo”.

Los generadores eléctricos se emplean actualmente para sustituir el suministro de la red, a fin de aminorar los costos por energía en horas pico; no obstante, Haro establece que “con plantas ciento por ciento a diesel, no es rentable. El costo del kWh generado con una planta ciento por ciento a diesel es ligeramente más barato que comprársela a la red normal, pero no es conveniente porque el equipo no tiene un retorno de inversión como un proyecto rentable que podría ser a dos o tres años. Aquí tienes un retorno de inversión de seis o siete años. Todo depende de la capacidad que estás utilizando y de la instalación que está involucrando el proyecto”.

Bi-fuel, cobertura total

Según estimaciones del representante de Generac Ottomotores, el número promedio anual que se trabaja en horario punta en la zona central del país es de 796. Atendiendo a ello, otra de las alternativas que la compañía ha generado para el abasto por fallas en el suministro o bien, como estrategia de costes es un sistema bi-fuel. Éste es un generador eléctrico que basa su funcionamiento en una mezcla de combustibles para que las plantas existentes a diesel puedan aprovechar las ventajas de emplear gas natural.

El sistema bi-fuel se adapta a un motor diesel, no se modifica, pero lo alimentamos con dos combustibles: gas natural y diesel. Cuando la máquina arranca lo hace ciento por ciento con diesel, pero después puede variar la mezcla de gas, de tal manera que se alimente a 65 por ciento con gas natural y 35 por ciento con diesel. Después, se interrumpe el suministro eléctrico de la red normal y se mantiene trabajando con la planta, mientras que el sistema está protegido contra cualquier anomalía que suceda. Cuando concluye el horario punta, se hace la retransferencia, el equipo se sincroniza automáticamente con la red normal y luego se detienen las plantas”

En términos de rentabilidad, el vicepresidente asegura que con un sistema bi-fuel ya instalado el retorno de inversión puede ser de hasta dos años y medio, e incluso en ocho meses, si es que ya se cuenta con una planta que forme parte de los activos fijos de la empresa. “Esto se debe a que 65 % del combustible que estoy consumiendo lo pago a cuatro pesos, mientras que el restante lo pago a 12: la mezcla es entre seis o siete pesos. Entonces sí me conviene generar”.

El representante de Generac Ottomotres señala que la demanda facturable es un concepto por considerar cuando se utiliza una planta para remplazar el suministro de red, pues se comparan los kW generados por la planta con los kW comprados a la red. Al ocupar un sistema bi-fuel en las horas picos, se tendrá un ahorro también en la demanda facturable.

“Entonces, si sumas la demanda facturable al consumo, la diferencia es mucho mayor. Con esto se logra un ahorro, pero no de energía, porque la energía la sigues consumiendo, sino de dinero. En vez de quemar combustible a 13 pesos, quemas combustible a cuatro pesos”, asegura.

Selección y durabilidad

Respecto a la selección, es importante definir, en principio, la actividad que se va a realizar o que se está realizando; por ejemplo, si un cliente tiene una máquina de 1 mil kW instalada y la utiliza en emergencia dos o tres veces al año porque se va la luz poco, sigue siendo una máquina de 1 mil. “Pero si decide optar por el esquema de bi-fuel para usarla en horario punta, ya no le va a brindar los 1 mil kW nominales, para no afectar la vida útil del equipo”, aclara Haro.

El sistema bi-fuel se puede aplicar a cualquier sistema existente, de cualquier marca y capacidad, si bien en capacidades pequeñas no es rentable porque el sistema tiene un costo mayor; no obstante, el especialista observa su viabilidad para máquinas de 500 kW en adelante.

Hay que destacar, asimismo, que estos generadores cuentan con controladores integrados a las plantas de emergencia, a fin de proteger contra alta temperatura, baja presión, sobrevelocidad y otros parámetros, los cuales se pueden seleccionar de acuerdo con la especificación del proyecto. Además, no se puede dejar de lado el tema de la sustentabilidad pues, debido a las exigencias medioambientales, estos motores han alcanzado una emisión de contaminantes considerablemente baja, respecto a los que sólo utilizan diésel.

El nivel de emisiones es otra de las razones por las que las plantas de emergencia están optando por el gas natural. Las exigencias regulatorias cada vez son más altas y los motores tienen que ser menos contaminantes. Los motores diesel ya han llegado a una calidad de emisiones bastante baja, pero, aun así, no se compara contra las emisiones de un motor que quema gas natural.

Un aspecto evolutivo más se vincula con las tendencias de las comunicaciones que hoy viven todos los equipos. Actualmente, mediante un teléfono celular o una iPad se puede tener acceso al sistema de control, ver los parámetros de la máquina y cómo se está comportando. Si se requiere hacer una prueba, se puede arrancar la máquina desde donde quiera que esté, siempre y cuando la máquina tenga un puerto IP para poder acceder a través de Internet. “También esto permite que los equipos se comuniquen de manera automática con el usuario; por ejemplo, si falla, te envía una señal a tu celular. Con esta ventaja permite que los grandes corporativos puedan monitorear desde un sólo punto en el mundo todas las plantas que tienen en sus diferentes corporativos”, explica el representante de Generac Ottomotores.

Uno de los puntos que se deben tomar en cuenta a la hora de seleccionar un sistema de generación de energía en espera es la demanda de actividad que se le exigirá al equipo, ya que las máquinas a gas natural pequeñas tienen una vida útil más reducida, porque se basan en blocks de motores automotrices y éstos tienen una vida útil de entre 4 o 5 mil horas, mientras que las máquinas grandes de gas natural o las de diesel se basan en blocks de motores más robustos y su vida útil, si la aplicación es la correcta, puede ser de 16 o 18 mil horas de operación.

Francisco Haro comenta que las máquinas pequeñas también pueden funcionar con gas LP. “Basta con cambiar internamente algunas espreas, porque el poder calórico del gas LP es un poco mayor que el del gas natural. Entonces, se introduce menos cantidad de gas, pero el inconveniente es que si tienes una máquina grande no puedes utilizarla con gas LP, porque mantener tanques muy grandes representa un riesgo”, advierte.

La versatilidad que hoy ofertan las plantas de generación en espera puede brindar beneficios significativos a los usuarios de cualquier ramo. Pero el representante de Generac Ottomotores insiste en que que esto sólo se logra si se emplean y se seleccionan de la manera adecuada. “A una planta de 1 mil kW en emergencia se los puedes sacar si hay paros de 40 horas al año; pero si esa máquina la quieres meter en horario punta, la tienes que utilizar a 800 kW para no afectar la vida útil del motor. Si quieres sacar 1 mil kW durante 800 horas, reducirás el tiempo de vida útil del motor, porque esa máquina no está diseñada para darte esa capacidad por esas horas al año”.

Redacción y fotografía: Constructor Eléctrico

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