Pérdidas por descargas atmosféricas

Una instalación protegida de forma inadecuada contra los efectos de impactos de rayos puede tener consecuencias millonarias, pues afecta a puntos estratégicos dentro de las instalaciones del sector bancario, energético, hospitalario, industrial, entre otros. La sugerencia ante las acciones inevitables de la naturaleza es tener una solución integral de ingeniería

El impacto de un rayo puede tener un estímulo en un radio de hasta 2 km

Por Onay Pomares Díaz y José Ordoñez López

No es común sentir alarma de un sector productivo, corporativo o gubernamental cuando se habla de daños por tormentas eléctricas, pues es un daño silencioso, mortífero, que en gran porcentaje es por desconocimiento de una problemática nunca abordada por los más exigentes desarrolladores, despachos de ingeniería, instaladores, etcétera.

Asimismo, cabe hacerse las siguientes preguntas: ¿tu empresa está preparada para reaccionar ante una catástrofe? ¿Estamos preparados para soportar un impacto de estas características? ¿Sabremos reaccionar y responder ante este tipo de eventos en caso de resultar afectados? ¿Estamos organizados estratégicamente para la toma de decisión ante crisis de este tipo? Pues todas las respuestas serán positivas en cuanto a evacuación del personal, que es el valor más importante en una empresa; sin embargo, ante la protección del patrimonio y los equipos sensibles quizá no.

El aumento en los costos derivados de la caída de rayos ha provocado la preocupación de las compañías aseguradoras, que han detectado un incremento en las reclamaciones y pagos relacionados con los daños producidos por las tormentas eléctricas. Según datos de Insurance Information Institute, las pérdidas aseguradas relacionadas con rayos han aumentado significativamente. Sólo en Estados Unidos, las aseguradoras pagan cada año alrededor de 800 millones de dólares en daños provocados por rayos en propiedades residenciales. Cada reclamación supone aproximadamente 7 mil dólares como compensación por las pérdidas sufridas. Sin duda, es un tema cultural en el que México tiene que tomar partido.

En ocasiones las aseguradoras rechazan siniestros provocados por descargas atmosféricas argumentando que la avería en equipos eléctricos no se ha producido por una sobretensión transitoria (pico) como consecuencia del rayo. Es un tema de cultura de protección contra descargas atmosféricas. Por eso, el uso de contadores de descargas o rayos deben considerarse en las instalaciones.

Esquema 1. Sistema de protección integral contra efectos de rayos

Un ejemplo es que en Europa las primas de seguro se reducen mucho si existe protección contra rayos tanto externa como interna, ya que los gastos derivados de estos siniestros en los seguros se reducen considerablemente. En este sentido, es importante disponer de equipos como contadores de descargas (instalados en la bajante) que pueden registrar el número de impactos y el momento en que ocurren. En el Esquema 1 se muestra una protección integral.

Gráfica 1. Número de días por mes de mayor incidencia de rayos

Pensemos en un día sin generación eléctrica, sin comunicaciones, sin servicios hospitalarios, plazas comerciales ni supermercados. Quizá muchos desarrolladores lo ven como algo imposible, pues la Gráfica 1 muestra que siete meses del año se producen hasta tres tormentas donde el rayo impacta, y esos impactos pueden incluso tener inducciones en un radio de hasta 2 km en promedio, tal como se muestra en la Figura 1.

En la Figura 1 se muestra el radio de acción promedio en el cual se pueden producir sobretensiones transitorias por efectos de rayo. Esto implica no solamente daños a las fuentes de alimentación de los equipos, sino también a los puertos de comunicación como sistemas de transmisión de datos de antenas satelitales, servicios de TV por cable, controles de procesos por temperatura, presión, etcétera, que existen desde las plantas de generación de energía de la CFE, hasta en refinerías y almacenes de productos con peligro de incendio.

Figura 1. Influencias de impactos directos e indirectos de rayos

Existen plantas termoeléctricas cuyos generadores han salido de servicio, pues han perdido la comunicación con el control de las mismas. Otro ejemplo de gran importancia han sido los incendios en plataformas petroleras. El supresor de sobretensión y una adecuada puesta tierra equipotencial, conjuntamente con pararrayos, son parte de la clave del éxito en evitar que se produzcan chispas peligrosas que generen incendios.

Respecto a una empresa asegurada, algunas pérdidas son muy difíciles de calcular en términos económicos y difíciles de demostrar; es por eso que estar correctamente asesorado por un equipo de ingeniería es la mejor opción, y que brinde soluciones integrales, como:

  • Sistema de pararrayos con cobertura de toda la zona a proteger y con contadores de descargas incluidos.
  • Sistema de tierra equipotencialmente unido y como único sistema de tierra.
  • Sistema de supresores de sobretensión, coordinado energéticamente tanto en las redes de energía como de transmisión de datos.

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Onay Pomares Díaz
Egresado de Control Automático por el Instituto Técnico de Electrónica Eduardo García Delgado. Desarrollo profesional en instalación y proyectos de sistemas de seguridad electrónica y protección contra los efectos directos e indirectos de las descargas atmosféricas y sobretensiones transitorias.

José Ordoñez López
Egresado de Ingeniería Eléctrica y Máster en Ciencias por el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría ISPJAE, La Habana, Cuba. Trabaja en temas de protección contra descargas eléctricas y sobretensiones. Ha dictado clases en el Instituto Superior Politécnico ISPJAE, Universidad Panamericana, Universidad La Salle, Instituto Tecnológico Monterrey, Campus Ciudad México. Actualmente, es director de Ingeniería y Soluciones Integrales.

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