Soluciones eficientes para el suministro eléctrico

  • Los proveedores de energía deben velar por la calidad del suministro eléctrico que dan a las empresas en dos aspectos: la cantidad de desconexiones a un usuario y el tiempo de desconexión.
  • Los usuarios cuentan con soluciones en el mercado que permiten monitorear la calidad y estabilidad del suministro eléctrico, mejorando, además, la eficiencia, la seguridad y la rentabilidad de sus operaciones.

Además de suplir los requerimientos más básicos, la energía también impulsa a la industria y al desarrollo de la conectividad en todas sus formas, más recientemente al Internet de la Cosas (IoT), generándose con ello una creciente demanda de ésta. Estos requerimientos impulsan a generar programas y normativas que permitan que la electrificación llegue a todos, sobre todo con proyectos de generación eléctrica cada vez más orientados a la oferta renovable con sistemas de energía solar, eólica, o a través de hidroeléctricas, disminuyendo el uso de combustibles fósiles.

En el tema de la calidad en el suministro eléctrico a las empresas, “los proveedores de energía deben velar por dos aspectos muy importantes, el primero, Índice de Frecuencia Promedio de Interrupciones en el Sistema (SAIFI por sus siglas en inglés) que provee el suministro de energía a un usuario, las cuales varían dependiendo de la normativa de cada país. Hay que recordar que las desconexiones corresponden a la caída de la tensión o suministro eléctrico a una industria o compañía. Por su parte, el segundo aspecto regulado es el Índice de duración promedio de las interrupciones de las redes de distribución (SAIDI por sus siglas en inglés), o en otras palabras, el término de tiempo de la desconexión, que también varía de país a país pero suelen establecer un índice de 50 minutos por año para las causas atribuibles al proceso de operación y mantenimiento del distribuidor, pues en medio de un proceso de producción se pudieran producir pérdidas millonarias”, explica Carlos León de Garay vicepresidente de la división de Power Systems y Servicios de Schneider Electric México y Centroamérica.

Específicamente para las industrias, las compañías de regulación de energía en cada país establecen ciertas variables, una, por ejemplo, es el voltaje eléctrico, que indiferente a la distancia en la que se encuentre un usuario final, debería llegar de manera efectiva. “En México, un nivel de distribución en media tensión, que es lo más común en un entorno industrial, alcanza hasta 34,500V nominales en el punto de suministro; por un tema técnico, pudieran ocurrir caídas de tensión cuando son distancias muy largas desde la fuente de transmisión o la generación y distribución de energía, entonces lo primero es asegurar que ese nivel de tensión sea el requerido, pues en caso contrario, al fluctuar de manera constante, los equipos tienden a dañarse. Es por esta razón que también se han normado variaciones de voltaje permisibles en el así denominado Estado Operativo Normal del Sistema Eléctrico Nacional y así como variaciones temporales fuera de este rango con una duración limitada de tiempo”, detalla León de Garay.

Para medir la calidad de la energía, además del medidor de la compañía eléctrica que refleja la precisión eléctrica, el usuario puede adquirir un medidor similar para que, en paralelo, verifique lo que la compañía eléctrica suministra a su empresa como usuario final. Otra solución, por ejemplo, son los filtros de armónicos que ofrece Schneider Electric como herramienta de protección, ya que los armónicos son distorsiones que dañan internamente los equipos.

En el caso de Smart Grids, Schneider Electric provee soluciones para suministros de equipamientos de media tensión, así como software para monitoreo de la energía que se genera para microgrid. El concepto Smart Grid o Red Eléctrica Inteligente (REI), se refiere a la incorporación de “inteligencia” a la operación de las redes eléctricas con el uso de nuevas tecnologías, integra telecomunicaciones, tecnologías de información, sensores y medición avanzada para modernizar la operación de la red eléctrica, con el propósito de tener confiabilidad y eficiencia, tanto económica como técnica.

Así mismo, el uso de redes inteligentes con las que las compañías eléctricas determinan su consumo y problemas en la red en tiempo real, potencia la eficiencia en las mismas a través de un adecuado suministro hacia los clientes finales. En términos generales, la microgrid puede contribuir a la transición energética respondiendo de manera práctica y accesible a la mejora de la resistencia (me queda la duda de a que acepción de resistencia se refiere aquí, propondría quitarlo), la fiabilidad, la independencia, la sostenibilidad, la seguridad y la rentabilidad, así como en la búsqueda de equilibrio entre la demanda y la respuesta en programas de balance de red.

Con información de Schneider Electric.

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