Cambio climaticoEficiencia Energética

Acciones gubernamentales para el ahorro energético

Incluir innovación tecnológica y utilizar herramientas de operación, control y seguimiento son elementos que el programa de la APF busca para contribuir en el uso eficiente de los recursos públicos y la sustentabilidad.

Por  Antonia Tapia.

Durante 2012 se obtuvieron ahorros de 308.43 GWh equivalentes a 730.97 millones de pesos.

Los inmuebles participantes del programa deberán reportar sus consumos energéticos trimestralmente y tendrán que cumplir con la NOM-008-ENER-2001

El Programa de Eficiencia Energética en Inmuebles, Flotas Vehiculares e Instalaciones, de la Administración Pública Federal (APF) tiene como fin establecer un sistema de gestión energética para conseguir la máxima eficiencia en la utilización de la energía. Este plan comenzó a principios de 1999 y desde entonces sus resultados han sido bastante significativos. Durante 2012 se obtuvieron ahorros de 308.43 GWh equivalentes a 730.97 millones de pesos.

El arquitecto Hebert León, director de Asesoría Técnica de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee), explica que el objetivo del programa es establecer un proceso de mejora continua para fomentar la eficiencia energética en los inmuebles de las dependencias y entidades del Gobierno Federal, y, agrega que “este tipo de medidas son importantes, porque, al consumir energía de manera más eficiente, se difiere la construcción de plantas generadoras de energía, y el recurso destinado a esa construcción se puede utilizar en otras actividades prioritarias para el país, como puede ser la edificación de hospitales, carreteras o escuelas”.

Actualmente, este programa sectorial cuenta con un presupuesto de 5 millones de pesos y, a la fecha, los inmuebles participantes son 998, lo que equivale a 2 mil 801 edificios distribuidos en las 21 dependencias del Poder Ejecutivo y en las 49 entidades y órganos desconcentrados de la APF.

Desde 1999, con esta iniciativa, se ha ahorrado hasta 10 millones de barriles de petróleo crudo y se ha impedido la emisión a la atmósfera de aproximadamente 11 millones de toneladas de CO2.

Para lograr mayor eficiencia energética, dentro de los inmuebles de la APF, se han realizado diversos diagnósticos integrales energéticos. De estos estudios se desprenden que los sectores que mayor cantidad de energía consumen son los sistemas HVAC e iluminación. Es por eso que el arquitecto León señala que, hasta el momento, las acciones de ahorro energético implementadas en las dependencias  que demuestran mayor efectividad son: cambio de luminarias T12 a T8, de T12 a T5; reducción de los niveles excesivos de iluminación, respecto a la NOM-025-STPS-2008; cambio de equipos de AA más eficientes y el uso de refrigerantes ecológicos.

Acciones para generar ahorros

  • Sustitución de sistemas ineficientes por eficientes
  • Sustitución de equipos de aire acondicionado
  • Análisis y corrección de fallas en las instalaciones eléctricas
  • Proyecto de sustitución de las instalaciones eléctricas
  • Estudio de evaluación para corregir el factor de potencia
  • Instalación de bancos de capacitores
  • Instalación de sistemas de control en iluminación
  • Instalación de sistemas de control en acondicionadores de aire
  • Separación de circuitos
  • Sustitución de luminarios obsoletos
  • Aislamiento térmico del  inmueble
  • Promover el ahorro de energía con carteles alusivos
  • Utilización de energías renovables
  • Implementación de sistemas más eficientes en elevadores
  • Implementación de sistemas de cogeneraciones

Fuente: Protocolo de Actividades para la Implementación de Acciones de Eficiencia  Energética en Inmuebles, Flotas Vehiculares e Instalaciones, de la Administración Pública Federal

Antecedentes

En México, según informes de la Conuee, los primeros esfuerzos de ahorro de energía tienen su origen a principios de la década de 1980 con el Programa Nacional para el uso Racional de la Energía Eléctrica (Pronuree). Con esta iniciativa, que se redujo a campañas de concientización, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) buscaba diseminar información en torno al ahorro de energía y las alternativas energéticas con las que contaban diferentes usuarios.

En 1989, durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, la Administración Federal plantea una serie de prioridades entre las que se destaca la desregulación de la economía y la modernización del sector energético. El antiguo Pronuree se convierte en el Programa de Ahorro de Energía del Sector Eléctrico (PAESE) y se crea la Comisión Nacional  para el Ahorro de Energía (Conae) y el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (Fide).

A través de la Subcomisión de Ahorro de Energía del Gobierno Federal, en 1992, la Conae promueve el ahorro de energía en los inmuebles y en las flotas vehiculares de las dependencias del Gobierno Federal.

Los diagnósticos energéticos continuaron hasta 1996, fecha para la que ya se habían realizado 120 estudios energéticos, de los cuales, según lo expresa la Conuee, aproximadamente un 70 por ciento se ejecutó sin una estrategia clara, por personal de Conae y el resto se llevó a cabo a través de consultores externos.

En 1996, surge una nueva iniciativa: el Programa de Desarrollo y Reestructuración del Sector Energético 1995-2000, éste plantea que la Conae, entre otras funciones, realice actividades para el ahorro de energía y en especial programas para la APF. Sin embargo, expresa la Conuee, la falta de una visión logística en el desarrollo de programas de ahorro de energía, sumado a la falta de personal capacitado e información, demostró una limitada efectividad de las iniciativas.

Otra propuesta, que es un antecedente directo del plan de eficiencia energética en la APF, es el programa Cien Edificios Públicos. Este plan, que arrancó a mediados de 1996, fue un programa piloto de carácter voluntario. En éste participaron 100 edificios públicos, principalmente hospitales, escuelas y oficinas administrativas.

Finalmente, en 1999, comienza a funcionar el programa de Ahorro de Energía de la Administración Pública, actualmente denominado Programa de Eficiencia Energética.

Desarrollo del programa
Dentro de esta incitativa participan inmuebles de más de 1 mil metros cuadrados, flotas vehiculares concentradas en el Distrito Federal e instalaciones industriales del Sector Energético. La primera de las acciones que comprende este programa es el registro del inmueble, flota vehicular o dependencia a través del sistema que la Conuee tiene en internet.

Luego, las dependencias y entidades deberán realizar un programa anual de trabajo en el que deberán incluir un diagnóstico energético integral, una meta de ahorro, acciones para generar ahorros, recursos y sistemas de acción y seguimiento.

Cabe destacar que los inmuebles participantes del programa, según explica el protocolo de la iniciativa, deberán reportar sus consumos energéticos trimestralmente y tendrán que cumplir con la NOM-008-ENER-2001. De igual forma, el programa prevé campañas de concientización y talleres de capacitación continua para funcionarios públicos.

De acuerdo con el  protocolo, las flotas vehiculares de la Administración Pública Federal deberán disminuir su consumo de combustibles en un 5 por ciento como mínimo, y los edificios que no están clasificados como administrativos, como hospitales, bibliotecas y bodegas, lo harán en un 10 por ciento. Respecto de las instalaciones del sector energético se establece que deberán disminuir su consumo de energía cuando menos en un 10 por ciento anual.

El director de Asesoría Técnica de la Conuue, en relación con la recepción que ha tenido el programa, afirma que “han sido 14 años de esfuerzo y, actualmente, todas las dependencias están comprometidas con su cumplimiento. Sin embargo, indica que una de las mayores debilidades que ha registrado la iniciativa ha sido que, en algunos casos, las dependencias no cuentan con funcionarios con el perfil adecuado a las necesidades del programa. Para finalizar, el arquitecto León sostiene que el principal desafío de esta iniciativa “es convencer a las dependencias de destinar recursos de sus presupuestos a la elaboración de un diagnóstico energético integral para determinar con precisión cuáles son sus potenciales de ahorro y cuánto dinero deben invertir para alcanzarlos”.
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