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Protección contra sobretensiones ¿propuesta del mercado o necesidad en una instalación confiable?

Los efectos de un rayo pueden ser ocasionados por un impacto directo o por causas indirectas. También pueden alcanzar las instalaciones interiores de fábricas, hogares, comercios e industrias, a través de las líneas de suministro de energía eléctrica, líneas de conexión de teléfonos, televisión por cable y también a través de su estructura metálica, por contacto directo o por inducción. Por todo ello, es necesario que los equipos estén protegidos frente a todas estas posibilidades.

No hay duda acerca del peligro que implican los rayos y sus efectos asociados a incendios, lesiones o pérdida de la vida, daños, destrucción a propiedades, pérdidas significativas de tiempo y dinero por salidas de operación, debidas a daños en los equipos. Todo esto convierte a los rayos en una seria amenaza. Los efectos secundarios pueden resultar devastadores, lo cual resulta especialmente cierto para líneas de energía e instalaciones en equipos electrónicos que son muy sensibles.

El desarrollo de nuevas tecnologías de la información, transmisión mediante redes de voz y datos, ha pasado a ser parte de los servicios y sistemas imprescindibles en la vida moderna. Todo esto conlleva que los procesos sean más rápidos y seguros en el sector industrial, inmobiliario, hospitales, sistemas de radio y televisión; sin embargo, los equipos que brindan dichas funciones son muy sensibles a las fluctuaciones de tensión y a los procesos transitorios que generan sobretensiones.

¿Qué sucede cuando un servidor sale de operación, ya sea en un banco, control de seguridad de un centro penitenciario o una planta industrial? Muchas veces se atribuye a una descarga atmosférica que incluso no impactó la edificación, y es cierto: el origen de las sobretensiones es debido a impactos directos e indirectos de rayos, arranques de grandes maquinarias (equipos de clima, elevadores y otras cargas motoras), operaciones en la red eléctrica, entre otros. Por tal motivo, en la década de 1950, la empresa DEHN introdujo al mercado el primer supresor de sobretensión en baja tensión en el mundo: el legendario J250. Éste fue el antecedente de las soluciones de supresores para todo aquel equipamiento sensible, que va desde protección del lado de suministro eléctrico hasta los puertos de comunicación, ya sea de voz o datos.

En este sentido, hay que mencionar que México cuenta con un elevado nivel de tecnología, desde los anuncios en carreteras, pantallas dinámicas en centros comerciales, hasta equipos millonarios que se encargan de comunicaciones satelitales. La presencia de estos sistemas, aunada a una creciente actividad de descargas atmosféricas, conduce a la necesidad de cuidar ese patrimonio, evaluar si está adecuadamente protegido, lograr aumentar el tiempo de vida y servicio de los equipos y, a su vez, evaluar cuánto más se puede invertir en nuevos sistemas.

También es importante destacar que una sobretensión puede dañar un equipo tanto por la acometida de energía como por los puertos de comunicación; por ello, es indispensable elevar la cultura de protección. De nada sirve tener un país con tecnología de primer mundo si está desprovista de protección, pues esto implicará gastos por la sustitución de equipamiento que pueden llegar a limitar las inversiones en nuevos frentes de la economía.

Mención aparte merecen los sistemas de energía renovable que, sin duda, son el boom actual. Si se considera que, por sus costos de instalación, su presencia sigue estando limitada, también vale la pena reflexionar qué implicaría el daño a un inversor de un sistema fotovoltaico o al sistema de un aerogenerador. Es imperante elevar la conciencia de protección en la industria.
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José Ordóñez López
Ingeniero Eléctrico por el ISPJAE, La Habana, Cuba. Cuenta con un máster en Ingeniería Eléctrica, también por el ISPJAE. Ha sido catedrático de la Universidad Panamericana, del ITESM, Campus Ciudad de México, y de la Universidad La Salle, Campus Ciudad de México. Laboró en la Gerencia de Manufactura y Procesos Tecnológicos para Fábrica de Transformadores Electrotécnica entre 2005 y 2007 y en la Gerencia de Ingeniería de la Empresa Abastecedora de Material Eléctrico, de 2007 a 2010. Se desempeñó en la Gerencia de Ingeniería de Grupo Enertec, S.A. de C.V. de 2010 a 2013. Desde 2013 es director Técnico para DEHN Protection México.

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