Energías renovables, el modelo alemán de “la gallina de los huevos de oro”

Alemania tiene el objetivo de producir el 35 % de su electricidad a través de energías renovables para el próximo año, mientras que para 2030 estima que sea del 65 % y llegar al 100 % en 2050

Por Juan Antonio Pinilla Rodríguez

Todos los días miles de personas de todas las edades buscan nuevas oportunidades de negocio en nuestro país, la compleja situación económica que no repunta, la alta competitividad en los mercados tradicionales, la escasez de empleos formales bien remunerados, entre otros muchos retos, han llevado a recurrir a todo tipo de autoempleos u oportunidades de negocio que rondan más o menos entre los mismos temas: tecnología, abaratar servicios y generar dinero lo más rápido posible. Vivimos en una era donde los jóvenes quieren invertir en dinero electrónico como el bitcoin y sus similares, donde cada vez más se inscriben en plataformas digitales para transportar comida, rentar su casa en Airbnb o vender a través de una aplicación; una sociedad donde si publicas un libro es mejor canal de ventas Amazon que Gandhi. Una sociedad veloz y cambiante, donde hemos visto cómo los nuevos multimillonarios dejaron de ser los gigantes industriales para ser rebasados por los jóvenes genios creadores de las app, los dispositivos y las redes sociales; una sociedad en la que quien desea fama y reconocimiento puede abrir un blog, subir un podcast, abrir un canal de YouTube o simplemente una cuenta de Instagram en unos cuantos minutos y, con suerte, lograrlo.

Pero ¿qué tan estable puede resultar una “carrera” de este tipo a largo plazo para los millennials o xennials?, ¿qué pasa con muchos de estos jóvenes que desean otro tipo de oportunidades de negocio y aporte?, ¿qué sucede también con las generaciones que hoy tienen una edad entre los 35 y 65 años, que difícilmente se ven atraídos por esta forma de emprender? Esta generación en edad altamente productiva, que gusta del trabajo en campo y el contacto directo entre personas, que se preocupa por las terribles temperaturas que hoy vivimos, por los cada vez más frecuentes temblores y terremotos, las densas lluvias y granizadas que no se explican en lugares cálidos; una generación que hoy tiene madurez, energía, conciencia, y que está formando hijos y nietos. Considero que es justamente todo este grupo de personas la generación de las energías renovables como oportunidad de negocio, cada vez más al alcance de todos, cada vez más necesaria para la sobrevivencia del planeta y con increíbles ejemplos como el de Alemania, listos para emprender en nuestro país como principal impulsor del desarrollo económico sustentable.

Como la mayoría lo sabe, las energías renovables son aquellas que se encuentran presentes de forma potencial en la naturaleza y que tienen posibilidades de utilización prácticamente ilimitadas. Por lo tanto, es en la transformación del sector energético mundial donde se encuentra el futuro de las comunidades, así como grandes oportunidades de negocio que también son inagotables. Por ello decidí llamar a este tipo de modelo de negocio “la gallina de los huevos de oro”, utilizando como objeto de análisis el modelo de Alemania para ejemplificar los avances y oportunidades a las que podemos aspirar como país en los próximos treinta años, y cuanto más rápido empecemos mejor será en todos los sentidos.

Situación Energética en MÉXICO

Saliendo del cascarón
Hace no tantos años, Alemania se alzaba como uno de los países más sucios por su altísimo consumo en energía generada, en especial a partir del carbono; sin embargo, ahora se ha consolidado como “el gigante limpio” a nivel mundial, pues hoy es la cuarta economía más poderosa del mundo, y ya se posiciona como el número uno en cuanto a generación de energías renovables se refiere.

Todo inició con la intención de fomentar la organización entre los miembros de sus comunidades para obtener ingresos generando su propia energía y vendiendo el excedente a las empresas. En este país el negocio de la energía se ha democratizado y es de todos, es de la gente, como debería ser también en México. Este lustroso primer lugar mundial no se construyó de la noche a la mañana, inició en los años ochenta con ciertos cambios en la normatividad nacional que los gobiernos alemanes fortalecieron en los años noventa para generar las condiciones indispensables en el suministro de energías renovables en todo el país, tanto por empresas como por grupos de ciudadanos organizados en cooperativas que producen principalmente energía solar y eólica de manera constante a partir del año 2000, con un crecimiento del 6.3 por ciento durante ese año y subiendo hasta el 30 por ciento de incremento anual en 2014. De igual forma, desde ese mismo año se registró un gran repunte en la creación de empleos formales, sobre todo en pequeñas y medianas empresas dedicadas a la generación de energías renovables, llegando a los 400 mil empleos directos.

Imparable producción y ejemplo mundial
Hoy día existen más de 1 millón de empresas dedicadas a la generación de electricidad a partir de energías renovables en Alemania, además de las pequeñas cooperativas que hay en las comunidades alejadas de las grandes ciudades y que también están convirtiendo esta práctica en su principal fuente de ingresos.

Así, dicho país es líder en energía eólica, el 75 por ciento de la que se genera en todo el mundo se produce en Europa, principalmente entre Alemania y España. Según las cifras otorgadas por Greenpeace a la Unión Europea, a este ritmo la energía eólica marina muy pronto podría abastecer a todos los hogares europeos, creando alrededor de 3 millones de nuevos empleos en toda Europa para el próximo año.

Alemania también es uno de los países líderes en generación de energía solar fotovoltaica, gracias a la creación de una tarifa regulada en el año 2000 para su producción. El éxito del modelo alemán se caracteriza por una fuerte defensa y protección a las pequeñas instalaciones de generación de energía a lo largo del país. A través de la ley también se obliga a las grandes empresas a comprar la energía que todas estas pequeñas compañías generan con importantes ventajas competitivas derivadas de menores pérdidas en el transporte, a diferencia de los modelos utilizados en EE.UU., China o Japón. Incluso el Ministerio Alemán de Protección al Consumidor ha jugado un papel fundamental en el éxito del modelo de desarrollo sustentable, dedicándose férreamente a la protección de los intereses de todos estos emprendedores en energías renovables y sus consumidores.

Alemania ha marcado como objetivo producir para el próximo año el 35 por ciento de su electricidad a través de energías renovables, mientras que para 2030 estima que sea del 65 por ciento y llegar al 100 por ciento en el año 2050.

Regalos de la naturaleza para elevar la producción
Durante la segunda semana de marzo de este año 2019, Alemania alcanzó un récord a partir de energías renovables: generó el 64.8 por ciento de la electricidad de todo el país, gracias a la eficiencia en sus sistemas de producción de energía eólica que logró captar fuertes rachas en esas fechas y que llevó a la generación del 48.4 por ciento de la electricidad total. Por ello, el panorama resulta sumamente alentador para el cumplimiento de las metas trazadas por este país para el año 2050, además de representar más de un millón de oportunidades de negocio para nuestro país en los siguientes 30 años, de seguir este ejemplo.

México con todo el potencial: ¿cómo atrapamos nuestra gallina?
En nuestro país no estamos en ceros, se ha ido generando poco a poco una conciencia respecto al tema, impulsada principalmente por las organizaciones no gubernamentales, que a su vez obligaron al gobierno mexicano a realizar ciertos avances, como la creación de organismos y dependencias dedicadas al impulso de las energías renovables, entre otras acciones. Pero aún falta mucho y ha llegado el momento de pisar a fondo el acelerador.

El camino es muy claro, exige el compromiso de todos. En mi visión, se trata sólo de cuatro acciones concretas e indispensables para alcanzar la misma generación de riqueza de manera sustentable en México:

  1. Más educación y conocimiento. Aquí todas las instituciones educativas juegan un papel fundamental mediante una apuesta por la generación del conocimiento en fuentes renovables y en almacenamiento de la energía. Se requiere también del intercambio de conocimientos, experiencias y prácticas con los países más avanzados para acortar la brecha de tiempo entre ellos y nosotros, logrando un avance más rápido a través de su apoyo. Resulta indispensable que los desarrollos tecnológicos estén en colaboración con la industria, que no se encuentre aislado quien investiga y genera energía en un laboratorio de quienes pueden comerciar y potenciar en el sector empresarial. La cohesión entre conocimiento y generación de riqueza es fundamental para el éxito del modelo.
  2. Compromiso gubernamental de los tres poderes del Estado. Los avances deben reflejarse primero en el poder legislativo, a través de una seria y urgente mejora regulatoria, con leyes que impulsen y protejan a los nuevos productores de energías renovables, así como incentivar a los propios consumidores. El gobierno debe ser, en todo momento, un facilitador para que con las políticas públicas se provoque, promueva, incentive e impulse la participación en el uso de estas energías. Es imperativo que el gobierno se asesore de los profesionales en todas las dependencias relacionadas con el sector de las energías renovables, de investigadores y emprendedores con suficiente solvencia moral y conocimientos respecto al tema.
  3. Compromiso social de las empresas y de los ciudadanos. Nada más importante que la participación de la sociedad mediante la organización y cohesión social de las instituciones educativas, asociaciones civiles no lucrativas a favor del medioambiente, cámaras y organismos empresariales y colegios de profesionales, por enlistar algunos. Todos deben hacer conciencia de la importancia en este tema y difundirla como un efecto multiplicador, sin omitir que invertir en conocimiento, investigación y desarrollo para este sector tendría que ser un compromiso de la iniciativa privada.
  4. Infraestructura energética. Se requiere cambiar el régimen de máxima potencia a régimen eficiente, dejar de privilegiar únicamente la creación de grandes plantas, favoreciendo la generación distribuida para consumir la energía producida en cada comunidad.

En la generación de energías renovables para el desarrollo económico sustentable, México puede ser, debería ser y tiene todo para ser una gran potencia mundial; se necesita voluntad, visión de futuro con un alto sentido de compromiso presente, un cambio de paradigma y el liderazgo de todos los apasionados en el tema para generar una verdadera sinergia hacia un cambio que depende de nosotros.

Es responsabilidad de cada uno tratar de dejar el mundo mejor que cuando llegamos a él, porque este tema no debe ser una moda progresista o de poses, sino toda una cultura, una cruzada, una bandera, de lo que es y será la supervivencia de nuestro planeta y de nuestra especie.

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Juan Antonio Pinilla Rodríguez
Industrial de la construcción, académico, presidente del Colegio de Ingenieros Mecánicos, Electricistas y Electrónicos del estado de Veracruz, vicepresidente del Consejo Coordinador Empresarial, CANACINTRA y CMIC. Director de la Facultad de Ingeniería de la UCC.

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