La numeralia ausente

El pasado nueve de abril finalizó el periodo transitorio de tres años para que todos los usuarios del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) cumplieran con las obligaciones establecidas en el Código de Red (CR).

Las obligaciones incluyen y aplican para todos los integrantes del SEN, desde la generación de energía eléctrica (subestaciones eléctricas) hasta los usuarios finales (centros de carga) que reciben el suministro de energía eléctrica en media tensión (MT) y alta tensión (AT), sin importar la naturaleza de las actividades desarrolladas.

Al término de este plazo, y sin prórroga, todas las partes se expusieron al riesgo de ser multadas por la Comisión Reguladora de Energía (CRE) con las sanciones establecidas en el artículo 165 de la Ley de la Industria Eléctrica (LIE).

Ante la casi nula proporción de usuarios del SEN que ha hecho las adecuaciones tecnológicas, administrativas y de previsión de dispositivos que permitan medir, procesar y reportar todos los parámetros e información a que están obligados, y dada la situación a la que se expone un gran número de ellos, llama la atención la notoria ausencia, o deliberada omisión, de pronunciamientos por parte de la CRE.

Si en verdad hubiera voluntad política para que las disposiciones se cumplieran, sería provechoso que la Comisión emitiera notas informativas con cifras sobre la magnitud del reto que conlleva el cumplimiento del CR y los avances que se tengan registrados a la fecha. Dicho de otro modo: falta la numeralia del CR.

Un órgano regulador cuya misión es alentar la formación de un SEN robusto, confiable y sustentable, debería producir información y cifras que ilustren cuál es el punto de partida de la enorme tarea. Esas cifras bien podrían conseguirse a través de solicitudes al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, pero la CRE, el organismo que debe velar porque se cumplan, debería ser la primera interesada en publicarlas motu proprio.

Se requieren cifras básicas: número de Centros de Carga en Media Tensión, número de Centros de Carga en Alta Tensión y número de subestaciones eléctricas generadoras clasificadas en cada uno de los tipos A, B, C y D. Todas ellas deberían estar catalogadas por entidad federativa.

Existen otros indicadores cuya disponibilidad debería ser obligatoria: número de centros de carga, tanto en MT como en AT, que cumplieron en tiempo el CR; número de subestaciones eléctricas que también cumplieron; número de subestaciones generadoras en cada clasificación A, B, C y D que presentaron un plan de trabajo para cumplir con el CR; cuantificación de centros de carga, tanto en MT como en AT, que también presentaron un plan, clasificados por estado o algún otro criterio técnico o administrativo; y número de usuarios en MT y AT que han sido verificados por alguna Unidad de Inspección.

También es recomendable que la CRE responda algunas interrogantes: ¿cuáles serán los criterios para hacer las visitas de inspección?, ¿al azar, al que tenga más carga conectada o al que genera más ingresos?, ¿cuáles para las plantas generadoras, cuáles para los centros de carga?, ¿cuál es el estatus y grado de cumplimiento específico de las plantas generadoras de la Comisión Federal de Electricidad (cuyo impacto es potencialmente mayor por el posible número de usuarios afectados en comparación con las repercusiones que puede provocar un centro de carga)?, ¿cuántas de las subestaciones generadoras de la CFE presentaron un plan de trabajo?

Los principios de la administración indican que debe existir un plan maestro debidamente analizado y aprobado, en el que se detallen las acciones previstas para abordar una situación como la que amerita el cumplimiento del CR.

La información faltante, los datos que no tenemos, podrían dar una idea del punto de partida desde donde pueda analizarse el cumplimiento y el futuro del CR.

Para más información, visite: www.capacitoresalpes.com
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Víctor M. Rodríguez Reyna
Ingeniero mecánico electricista por la UNAM. Diplomado en Administración Pública y diversos diplomados en el sector eléctrico y de aire acondicionado. Especialista en calidad y ahorro de energía eléctrica. Escribe en revistas especializadas del sector eléctrico y HVAC. Miembro de AMERIC, ASHRAE Capítulo México e IEEE Capítulo México. Socio fundador y CEO de Capacitores Alpes Technologies México.

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