Prodesen 2019-2033. ¿Una nueva perspectiva del sector eléctrico?

El pasado 1 de junio se publicó el Programa de Desarrollo del Sector Eléctrico, elaborado por la Secretaría de Energía. Este programa es mandatado por la legislación energética para guiar el desarrollo del sector en el lapso de los próximos 15 años; no es de cumplimiento obligatorio pero ofrece señales muy importantes sobre el futuro del Sistema Eléctrico Nacional

Fotografía superior. Plaza comercial (95 kWp)

Por Plataforma México / Fotografía: cortesía de Plataforma México, Clima y Energía

El reciente Programa de Desarrollo del Sector Eléctrico (Prodesen) tiene deficiencias metodológicas y no se ajusta del todo a presentarse como un documento programático que detalle los objetivos e instrumentos para los nuevos desarrollos energéticos.

En este contexto, la planeación de los sistemas eléctricos es una herramienta de vital importancia para garantizar el cumplimiento de los objetivos fundamentales; además de que en últimas fechas se ha vuelto necesario planear por y para el cambio climático.

Planear por el cambio climático se traduce en realizar una estructura que tome en cuenta los riesgos climáticos, como inundaciones, sequías y, en general, eventos extremos ocasionados por este fenómeno. Mientras que planear para el cambio climático es diseñar sistemas con bajas o nulas emisiones de gases de efecto invernadero.

En esencia, la planificación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) consiste en responder a cinco preguntas para definir su evolución: ¿Qué tecnologías se van a instalar? ¿Cuándo se van a instalar? ¿De qué capacidad serán las plantas? ¿Dónde se van a instalar? ¿Quién las va a instalar?

En este punto vale la pena mencionar dos de las características del sistema eléctrico mexicano: primero, la creciente demanda de energía, lo que significa que se va a requerir más capacidad instalada para satisfacer esta necesidad energética; y segundo, su amplia extensión territorial que hace obligatorio realizar un análisis por zonas para poder detectar las necesidades específicas de cada región.

La demanda de 2018 fue de 318,236 GWh, que se incrementó un 2.9 por ciento con respecto de 2017. Las Regiones de Control (RC) que más crecieron son las siguientes: noroeste, peninsular y Baja California Sur, con 4.0 por ciento, 3.9 por ciento y 3.6 por ciento, respectivamente. En cuanto al futuro, se pronostica que la demanda para el periodo 2019-2033 crecerá a una Tasa Media de Crecimiento Anual (TMCA) del 3.0 por ciento para todo el SEN, y Mulegé (BCS) se posiciona como la RC con mayor crecimiento (3.8 por ciento). La de menor incremento es la región central con un 2.4 por ciento.

¿Qué tecnologías se van a instalar?
Se pronostica instalar una capacidad de 70,319 MW en los próximos 15 años, de los cuales un 55.9 por ciento son tecnologías limpias y un 41.7 por ciento plantas de ciclo combinado. Esta capacidad representa un aumento del 5.08 por ciento respecto a la propuesta por el anterior Prodesen para el periodo 2018-2032. Este aumento se conforma principalmente de una mayor capacidad renovable del orden de 7,627 MW y un significativo aumento de la capacidad convencional de 760 MW.

La capacidad renovable a instalar se compone en un 55.9 por ciento de tecnología fotovoltaica y un 36.0 por ciento de eólica. La hidroeléctrica se incrementa en 8.0 por ciento, muy por debajo de las expectativas de repotenciación de las plantas hidroeléctricas. Además, se consideran tres plantas geotérmicas, con una presencia meramente testimonial de 77 MW.

En comparación con las tendencias de los anteriores, se aprecia un cambio de tendencia dentro de las renovables, un mayor impulso a la solar fotovoltaica y una reducción significativa de la capacidad prevista de tecnología eólica, derivado de la falta de capacidad de transmisión en la Red Nacional de Transmisión (RNT). También se olvidan los planes de expansión de la capacidad de generación nuclear, tanto la ampliación de Laguna Verde como la nueva planta en Tamaulipas, y no se considera ningún desarrollo de la generación distribuida pese a su crecimiento exponencial en la última década.

¿De qué capacidades serán las plantas?
La gran mayoría de las plantas de combustión interna que se instalen en el primer año tendrán una capacidad menor de 5 MW, las que se coloquen después serán mayores a 40 MW, como es el caso de Baja California Sur VI de 42 MW; mientras que para el resto de las plantas es de 44 MW. Esta situación es poco común si consideramos que en las 248 plantas de combustión interna instaladas al día de hoy, solamente cuatro tienen más de 40 MW de capacidad, y de media 4.76 MW. Por su parte, las capacidades de las plantas de ciclo combinado y turbogás son coherentes con un programa de expansión y actualización de las plantas existentes.

En la instalación de renovables las capacidades son más dispersas, abarcan proyectos desde los 2 MW hasta los 500 MW, aunque con una predominancia de los proyectos mayores a 100 MW. No se consideran cooperativas energéticas ni generación distribuida colectiva.

Adición de capacidad 2019-2033

¿Cuándo se van a instalar?
La temporalidad de la instalación de las plantas, principalmente eólicas y solares, denota una gran incongruencia entre la expansión a mediano y a largo plazo. La capacidad eólica prevista para el periodo 2019-2020 es de 4,328 MW, mayor que la esperada para el periodo 2030-2033 de 3,990 MW. Lo mismo sucede con la capacidad fotovoltaica, 8,003 MW en el periodo 2019-2020, mayor que la anunciada para el periodo 2029-2033 de 7,871 MW. Esto no coincide con la lógica de la transición energética y de las curvas de aprendizaje de las tecnologías. Se establece una pausa en la instalación renovable, más allá de la entrada en operación de los proyectos de las subastas de largo plazo.

De igual forma, la instalación de plantas de ciclo combinado hasta el último año del periodo de planeación implica un gran riesgo de que muchas de estas inversiones se queden varadas en el tránsito hacia una económica baja en carbono; la otra lectura es que estas plantas retrasarán la descarbonización de México si se explotan hasta el final de su vida útil.

¿Dónde se van a instalar?
La capacidad instalada a lo largo del país se distribuye de forma coherente con la disponibilidad de recursos, principalmente en el caso de las plantas eólicas y solares, las primeras concentradas en las dos regiones con mayor potencial, noreste y oriental, mientras que en la solar se concentra el 51.3 por ciento en las tres regiones del norte del país, y el 27.9 por ciento en la región occidental, con capacidades menores, pero igualmente significativas en las regiones central y oriental.

Las regiones que no presentan pronósticos muy alentadores son la peninsular (Yucatán) y Baja California Sur (incluyendo Mulegé). En ellas se prevé un mínimo incremento de la capacidad de generación, cuando ya son zonas que, al día de hoy, disponen de márgenes de reserva escasos, lo que obliga a introducir plantas con elevados costos de operación como lo reflejan los Precios Marginales Locales (PML) de estas regiones.

¿Quién las va a instalar?
Este punto es crucial en el actual contexto del sector eléctrico mexicano, tras la suspensión de las Subastas a Largo Plazo, principal mecanismo de introducción de proyectos renovables y de capital privado. Las plantas propuestas por la CFE son en su mayoría de ciclo combinado, quedando la instalación de renovables pendientes del destino de las Subastas a Largo Plazo, en caso de que se reanuden, o dependientes de los futuros mecanismos que presente el gobierno para la entrada de privados.

Las recientes declaraciones de que la generación de la CFE será del orden del 54 por ciento y la de privados de 46 por ciento, permite estimar que, de los 70,000 MW propuestos para instalar en los próximos quince años, la CFE desarrollará entre 22,000 y 28,000 MW de capacidad, en su mayoría ciclo combinado con un factor de planta alto; y los privados entre 42,000 y 48,000 MW de capacidad, en su mayoría renovables con un factor de planta menor.

Resumen del programa indicativo para la instalación de centrales eléctricas por tecnología y gerencia de control regional 2019-2033 (MW)

Objetivos fundamentales de los sistemas eléctricos en el mundo
Suficiencia: ser capaces de satisfacer las necesidades de electricidad de sus usuarios
Confiabilidad: que la energía no tenga fallas y, por lo tanto, siempre se encuentre disponible
Seguridad: para que las operaciones del sistema no sufran u ocasionen daños ni accidentes
Asequibilidad: poder acceder al servicio eléctrico de manera económica
Sostenibilidad: para que no agoten los recursos naturales ni causen daños al medioambiente y al sistema climático
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Plataforma México, Clima y Energía (PMCE) es una mesa de diálogo, red de colaboración y laboratorio de ideas enfocado en acelerar la transición energética con sentido social y la mitigación del cambio climático en México. Está conformada por diversas organizaciones de la sociedad civil, asociaciones del sector privado, el sector académico y cualquier persona interesada en sumar esfuerzos.

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