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La subcontratación en la industria eléctrica

Por Felipe de Lascurain

Mis queridos lectores, iniciamos abril con un tema por demás interesante en la industria de la construcción, se trata de la subcontratación. ¿Qué es y por qué se da?

La subcontratación se realiza, en algunos casos, cuando el contratista tiene que realizar trabajos que no suele llevar a cabo, ya sea por la especialización, la delicadeza o complicación de la obra, y, por lo tanto, tiene que recurrir a uno o varios subcontratistas para poder concluirla.

Es muy importante que los contratistas, antes de subcontratar, lean su contrato y revisen si dicha figura de la subcontratación está autorizada, porque no siempre es así.

El cliente, por lo general, al contratar a una empresa busca que ella lleve a cabo la construcción y elaboración de la obra hasta el momento de entregarla totalmente, lo cual hoy en día conocemos con el nombre de proyecto u obra de llave en mano, lo que significa que cuando el constructor termina la obra, entrega las llaves al cliente, quien entra a fin de operar inmediatamente el tipo de construcción que se hubiera hecho.

Ahora bien, pocos contratistas llevan a cabo todos los trabajos que requiere una obra. Por ejemplo, para iniciar los trabajos de construcción, el cliente manda, en primera instancia, hacer un estudio de mecánica de suelo, con el propósito de revisar que no existan cuevas o cavidades grandes que pudieran poner en peligro la construcción; el segundo trabajo, que es bastante específico y que no todos los contratistas realizan, es la cimentación, para la que suelen haber empresas especializadas.

Asimismo, las empresas contratistas o constructoras usualmente no cuentan con los departamentos especializados, como lo son la obra negra, la hidráulica, eléctrica, etcétera, para los que tendrán que subcontratar a empresas especializadas, en cada caso.

Dichos subcontratistas deberán llevar a cabo las obras según la finalidad y el tiempo establecidos en el contrato que firma el cliente con el contratista, por lo que, en muchas ocasiones, los contratistas tienen que vigilar que los primeros cumplan con tales requerimientos, a tal grado que, en ocasiones, los subcontratados terminan quebrando.

El tema es delicado, porque, por otra parte, el contratista que subcontrata ante el cliente es el responsable de la obra, aspecto que en algún momento puede ser peligroso. Si el subcontratista no tiene la capacidad, el conocimiento o la experiencia para los trabajos asignados, se reflejará en la terminación de la obra, poniendo al contratista en riesgo de que le apliquen multas. Por supuesto, las multas y penalidades que los subcontratistas pueden generar por el incumplimiento de sus trabajos, los contratistas las tienen perfectamente ubicadas, a fin de repercutir sobre ellos penalidades mayores a las que les imponen los clientes. De esta manera, el contratista puede presionar al subcontratista de la misma manera que el cliente los presiona.

El inconveniente radica en que no existe un gremio en la construcción en el que contratistas y subcontratistas se ayuden y apoyen mutuamente con el objetivo de culminar los trabajos según lo estipulan los contratos que se firman. Además, el subcontratado no debe depender de que el cliente pague o no al contratista, el contratista tiene que pagarle todos los emolumentos que haya contratado con el subcontratista, de lo contrario, es bastante probable que pudiera quebrar.

Que tengan un excelente mes.
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Felipe de Lascurain
delascurain.consultoreslegales@e-management.mx
Licenciado en Derecho, egresado de la Universidad Iberoamericana. A lo largo de su carrera, adquirió una amplia experiencia en la asesoría a empresas dedicadas al ramo financiero, seguros, inmobiliario y construcción, tanto en su planeación como en su parte corporativa y legal.

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