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Ingeniería mexicana, a la conquista del mercado internacional

Basado en el trabajo en equipo y la ética profesional, Mappec es una empresa líder en el diseño y la fabricación de equipos de apartarrayos para transmisión y subtransmisión en México. Bajo el mando del ingeniero Claudio Torres, la marca ha sorteado los obstáculos y ha demostrado las capacidades de la ingeniería mexicana. Su próximo objetivo: la industria internacional

Por Manuel Merelles / Bruno Martínez, fotografías

Con origen en una institución académica, Materiales Productos Poliméricos y Elementos de Construcción, S.A. de C.V., (Mappec), ha demostrado que el talento nacional va más allá de la simple manufactura de equipos, una práctica que, a decir de Claudio Torres, socio fundador y gerente General de la empresa, se está arraigando preocupantemente en la industria nacional.

Mappec fue fundada para brindar a la industria una opción que incrementara la confiabilidad del aislamiento de alto voltaje de los sistemas eléctricos a nivel distribución y transmisión, ante la influencia de descargas atmosféricas y contaminación. Con el diseño y la fabricación de los productos que comercializa en sus manos, los objetivos no podrían ser sino ambiciosos.

El mercado internacional está en la mira. Y Claudio Torres afirma que este trabajo no se trata sólo de cumplir responsabilidades, sino de una pasión cotidiana. En entrevista, cuenta cómo se ha afianzado esta empresa líder.

A0CE0042470Constructor Eléctrico (CE): ¿Cómo surge Mappec?
Claudio Torres Nava (CTN): Nacimos de una transferencia de tecnología que se hizo con el Instituto de Investigaciones Eléctricas (IIE); trabajamos ahí. Debido a una reestructuración en el IIE, se iba a perder uno de nuestros proyectos: un concreto polimérico. Mi socio y yo decidimos comercializarlo de manera independiente, siendo él quien inventó la patente. Creíamos en el producto y en el material, y así fue como empezamos a utilizarlo para fabricar nuestro producto. Esto ocurrió hace 16 años.

CE: ¿Cómo ha sido el crecimiento de la compañía?
CTN: En un principio fue muy difícil, debido a que no contábamos con capital. Buscamos apoyo económico y financiamiento, pero nunca nos los otorgaron. Fue necesario utilizar nuestros ahorros a fin de comenzar a desarrollar y vender el producto. En ese entonces vendíamos, principalmente, a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y a la extinta Compañía de Luz y Fuerza.

Posteriormente desarrollamos nuevos productos, pues además de fabricantes, somos diseñadores. Eso nos permitió dar brincos ordenados en el tema de la mercadotecnia, ofreciendo nuevos productos al mercado, lo que nos permitió crecer en ventas. Si nos estancábamos, volvíamos a sacar un nuevo producto, de manera que volvíamos a dar un salto en dicho rubro, y hemos mantenido ese crecimiento paulatino y constante.

CE: ¿Cuáles son los principales productos que comercializan?
CTN: En México somos los únicos fabricantes del apartarrayos con Gap, desde 13 kilowatts (kW) hasta 400 kW. En el mercado existe un apartarrayos de tipo convencional, que va conectado a la línea y que se utiliza para proteger transformadores y líneas de distribución y transmisión; sin embargo, nuestra oferta y tecnología permiten que el apartarrayos no vaya conectado a la línea, lo que reduce un punto más de falla en el sistema, porque al estar conectado, se convierte en un punto vulnerable que produce pérdidas.

Nuestro producto cuenta con tecnología de punta que permite evitar todas las consecuencias que conlleva estar conectado directamente a la línea, como la degradación de la parte activa y fallas por contaminación y humedad. El material que desarrollamos nos permite encapsular la parte activa del apartarrayos.

CE: ¿A qué sectores atienden?
CTN: Nuestro principal cliente es la CFE, pero también vendemos a particulares o paqueteros. Los paqueteros son grandes empresas, como Siemens o Iberdrola, entes con filiales que construyen líneas también para CFE. Bajo requisito de la CFE, construyen las líneas que deben estar protegidas con nuestros apartarrayos y nosotros se los proveemos. Asimismo, los contratistas y privados que construyen líneas son nuestros clientes.

CE: ¿Cuál es su formación académica?
CTN: Soy ingeniero eléctrico y cuento con una maestría de Administración y Dirección de Empresas por el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas.

CE: ¿Cómo se da su acercamiento con el sector electromecánico?
CTN: Cuando terminé la carrera, para titularme hice mi tesis en el Instituto de Investigaciones Eléctricas; así me inicié en el sector. Sin embargo, la pasión por el tema eléctrico siempre estuvo conmigo.

CE: ¿Qué dificultades enfrentó para iniciar una empresa en el ramo eléctrico?
CTN: Los apoyos. Comenzamos sin la ayuda de bancos, gobierno y sociedad en general. Como ya lo mencioné, recurrimos a nuestros ahorros. Pero, una vez que inicias, debes seguir considerando que es necesario mejorar continuamente.

Todas las máquinas que se encuentran en nuestra planta son diseño nuestro; todos los procesos los semiautomatizamos e integramos. Nuestra visión es que México debe ser un país diseñador y fabricante, no únicamente maquilador.

Desde el inicio, no estábamos de acuerdo con comprar una máquina que no fuera mexicana y que se podía desco poner en cualquier momento, sobre todo si únicamente un extranjero era quien debía arreglarla y cobrarte por hora. Entonces, nos interesamos en conocer los equipos desde su interior, ya que, si en algún momento fallaba, sabríamos qué arreglar y en el momento, con lo cual no detienes la producción, aspecto muy importante para nosotros, porque todo lo vendemos mediante licitación.

CE: ¿Cómo ha cambiado la industria en los últimos 16 años?
CTN: Veo que estamos tendiendo a convertirnos en una industria maquiladora, especialmente en el sector eléctrico. Viene un alemán, un estadunidense o un suizo, ponen sus plantas, instauran sus diseños y no les puedes mover ni un tornillo. Ésa es nuestra ventaja frente a nuestra competencia. Tales compañías ofrecen el producto, al igual que nosotros, aunque nosotros otorgamos un mejor servicio, porque en caso de que falle algún equipo o no se pueda instalar con su diseño original, al día siguiente ya estamos ahí con el propósito de solucionarlo a la brevedad.

Yo también me subo a las torres para revisar qué tornillo debo quitar, qué barreno cambiar o qué herraje adaptar. Por ejemplo, una gran empresa de otro tipo no puede modificar el diseño como CFE lo requiere, tiene que subir ciertos niveles para que se autorice la modificación y luego volver, lo cual significa mucho tiempo perdido para la CFE.

Estamos convencidos de que en México se tiene la capacidad para mover tanto el sector eléctrico como a otros sectores a un nivel en el que las empresas nacionales diseñan, fabrican y maquilan sus propios equipos y sistemas.

CE: ¿Cómo han afectado las nuevas reformas a la industria?
CTN: El panorama luce complicado. Este año va muy lento y se ve que a esta velocidad se dará el cambio. Desde 2014 se observaba una tendencia hacia la disminución en la actividad industrial. Pero este año y el próximo se vislumbran peores. Toda la reestructura de la CFE está orillando a que no compren y no firmen; mucha gente de buen nivel y buena competencia se está jubilando. Está llegando gente nueva, que no sabemos si conoce el producto, y además se está restringiendo el presupuesto.

CE: ¿En qué campos considera que existe una mayor oportunidad de crecimiento o mejora en la industria?
CTN: En el uso de nuevos materiales. Creo que en ese tema tenemos un campo muy amplio de crecimiento y representa una gran oportunidad.

El sector eléctrico es muy conservador y la tecnología no se transforma de la noche a la mañana, como en otras industrias. Nosotros hemos venido trabajando con el óxido de zinc los últimos 20 años y no ha cambiado, al igual que el tema de la envolvente, que se ha modificado de manera ínfima.

Tenemos varios proyectos en el desarrollo de nanotecnologías, con la intención de que nuestros equipos sean más compactos. La tecnología a eso te lleva: a ser más eficiente con lo mismo o menos.

CE: Bajo su administración, ¿sobre qué pilares se ha sostenido la compañía?
CTN: Desde el principio hemos estado convencidos de que el trabajo paga y de que la ética, también. Dichos elementos son parte esencial de lo que cuidamos en nuestro trabajo diario. No nos prestamos a pedir comisiones con nuestros proveedores o a ofrecer algún tipo de remuneración externa a los clientes por asignarnos alguna licitación.

Nunca hemos sido partícipes ni partidarios de ese tipo de juegos. Una vez que entras, es muy difícil salir o que los mismos involucrados te permitan apartarte de esas prácticas. Incluso con nuestro personal se ha cuidado la cultura y la educación relacionadas con la ética.

CE: ¿Cómo definiría el liderazgo y cómo lo aplica dentro de Mappec?
CTN: El liderazgo es un tema de equipo. No puedes tratar a todos por igual. Cada quien tiene sus competencias, sus capacidades; sobre todo, tienes que predicar con el ejemplo, a fin de lograr conjuntar un trabajo en equipo. Sin embargo, tampoco se trata de llegar a una democracia: debes estar consciente de que el equipo es quien debe sacar el trabajo, pero siempre tiene que haber responsables. En este caso, yo soy el responsable de todos ellos, quien cuida y coordina que el trabajo se lleve a cabo en equipo.

De igual forma, es necesario delegar responsabilidades, tampoco es bueno el poder absoluto. Simplemente vas delegando, armando el trabajo y asignando responsables que tienen atrás a su propio equipo de apoyo. La nueva visión de las empresas tiene que dirigirse hacia allá: el liderazgo en equipo.

CE: ¿Cuáles son los mayores sacrificios que ha dejado en el camino como cabeza de Mappec?
CTN: Muchos. En mi caso, además de que me apasiona mi trabajo, puedo estar todo el día en la oficina y no me pasa nada: no me canso, no me aburro, puedo seguir trabajando, inventando y explorando nuevas cosas. Pero eso afecta a la familia. El tiempo que le tenemos que dedicar al trabajo es tiempo y espacio que le robas a ella.

Cuando nosotros empezamos, teníamos que estar en la oficina todos los días, fines de semana, incluso los domingos, porque estábamos intentando construir algo. Con el transcurso de los días, vas trabajando para obtener tiempo que puedas regresar a la familia o incluso para tu propia salud, que se ve mermada por el ritmo tan acelerado. No comer a tus horas o simplemente no comer se puede ver reflejado en tu calidad de vida.

Me la podía pasar junto con mi socio todo un domingo trabajando, aunque es algo que se tiene que hacer. No conozco nada que sin trabajo y equilibrio alcance sus objetivos.

CE: ¿Cuál ha sido la principal satisfacción que le ha dejado Mappec?
CTN: Estar en Mappec me ha permitido mantener y alimentar la pasión que tengo por mi trabajo, y diseñar, inventar y probar distintas cosas. El que tengas una empresa te permite experimentar en muchos campos, no sólo en el tema de equipos y productos, además de que aprendes de las propias personas. Al final, hasta la gente se vuelve un experimento, al observar sus reacciones cuando se le contrata, cómo se le evalúa, cómo se le paga. Todo esto, al final, te deja un aprendizaje.

Lo anterior, así como lo que implica diseñar máquinas y productos nuevos, y el desarrollo de proyectos nanotecnológicos, por ejemplo, me ha llenado de satisfacción. Mappec me ha permitido alimentar esa pasión que tengo. Mi pasatiempo es venir a trabajar.

CE: ¿Podría compartir con nosotros algún caso de éxito?
CTN: En un principio estuvimos involucrados con niveles de voltaje de baja tensión hasta 34.5 kW. Con la competencia encima y con el movimiento del mercado en el que se involucran más competidores y hay menos margen en los productos, tuvimos que dar un vuelco total al producto y a los procesos. Fue necesario emigrar a un apartarrayos de subtransmisión y transmisión, que, además de concreto polimérico, lleva una envolvente de hule silicón. Éste nos permitió sacar de la jugada a la competencia con un producto mexicano y nos sirvió para aumentar las ventas. Es tangible el desplazamiento de la competencia gracias a él, y se le ha recibido muy bien.

CE: ¿Cuáles son los planes a futuro de Mappec?
CTN: Actualmente, estamos consolidados en el mercado mexicano. Entre transmisión y subtransmisión, tenemos el ciento por ciento del mercado. Todas las licitaciones las hemos ganado nosotros por precio, calidad, tiempo de entrega y servicio. Asimismo, contamos con el respaldo de una norma internacional en nuestros equipos y eso nos permite avanzar con otros planes de expansión.

Apenas volví de Colombia y están muy interesados en el producto. Todas las empresas que visitamos quieren probarlo; incluso algunos están tan convencidos de él que ya lo están comprando.

Visitaremos Perú, Chile, Bolivia, Paraguay y Ecuador, países que tienen muchos problemas con descargas atmosféricas, lo que es nuestra especialidad.

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