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La AMUVIE vela por la seguridad

Desde la firma del TLC entre México, Estados Unidos y Canadá en 1994, las unidades de verificación de instalaciones eléctricas han representado un papel crucial en el funcionamiento de las redes de energía. Hace un año se logró la representación nacional de sus intereses a través de la AMUVIE, que ha tenido un crecimiento vertiginoso. Jorge Santoyo, su presidente Nacional, relata cómo ha sido esta labor

Por Christopher García / Fotografía: cortesía de la AMUVIE

Antes de que una instalación eléctrica sea energizada, debe contar con un elemento clave en el proceso: el dictamen aprobatorio de una unidad de verificación, el cual garantiza que la instalación está bien realizada y, principalmente, que presenta todas las condiciones de seguridad que estipula la norma.

En México, la Secretaría de Energía (Sener) registra 340 unidades de verificación de instalaciones eléctricas acreditadas para inspeccionar que una instalación cumple con las normas. Hasta hace poco más de un año, tales unidades operaban de manera aislada, sin contar con un organismo que representara sus necesidades y reivindicara su importancia, con lo que nació la Asociación Nacional de Unidades de Verificación de Instalaciones Eléctricas (AMUVIE), constituida, en principio, por 68 miembros, mientras que hoy cuenta con casi el doble de asociados y presencia en todo el país.

Con las modificaciones del mercado eléctrico, afirma el ingeniero Jorge Santoyo, presidente Nacional de la AMUVIE, serán necesarias 1 mil más para atender a todo el mercado nacional y a los particulares, ya que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) dejará de encargarse de ciertas labores, que recaerán en entes privados. Ante este panorama, Santoyo afirma que se debe trabajar mucho con los usuarios finales, pues “sólo cuando requieren el dictamen de verificación se enteran de que existimos”. En otras palabras, “el trabajo apenas empieza”.

Constructor Eléctrico (CE): Cuéntenos acerca de la AMUVIE.
Jorge Santoyo (JS): En un principio había 120 verificadores a nivel nacional. En un ejercicio que hicimos, detectamos que como no estábamos agrupados, la dificultad contra las dependencias era significativa; por lo que al estar agrupados, las diferencias y dificultades se han ido allanando.

La reunión del 1 de octubre fue la tercera reunión nacional y el año pasado se constituyó formalmente. Actualmente, contamos con 15 vicepresidencias regionales que empatan con las gerencias de la CFE.

CE: ¿Cómo ha sido el trabajo?
JS: Había un hueco natural que, al cubrirlo la Asociación, la sinergia ha sido natural, con mucho entusiasmo; adonde llegamos, a la gente le agrada y nos ofrece todas las facilidades. Ha sido muy sencillo, por lo menos más de lo que pensábamos, porque arrancar algo siempre es muy complicado.

CE: ¿Cuántas unidades de verificación se agrupan hoy en día?
JS: De las 340 que están registradas ante la Sener, ya tenemos 120 miembros. En un año es un crecimiento impensable. El acta constitutiva la firmamos 68 miembros. Fue un evento en el que estuvo el ingeniero Rubén Flores, quien funge como consultor Externo de la CFE. Él fue nuestro padrino, en un evento que se realizó en el Club de Industriales de Guadalajara. Asimismo, estuvo presente la Entidad Mexicana de Acreditación y la Sener, con el ingeniero Ángel Miranda. Desde entonces, tenemos reuniones cada dos meses.

CE: Con los cambios en el mercado nacional, ¿la AMUVIE cobrará un papel más importante?
JS: Definitivamente. Ahorita estamos trabajando con la Reforma Energética, con un Comité Técnico de la Comisión Reguladora de Energía (CRE). Ahí hay cinco nuevos comités: calidad de la energía; generación de energía en todas sus modalidades; arreglo de subestaciones; transporte de energía en transmisión y en distribución, y equipos metrológicos. En todos ellos se requieren unidades de verificación y organismos de inspección.

CE: ¿Entonces, el panorama de crecimiento es amplio?
JS: Yo creo que uno de los sectores más beneficiados será el de inspección y verificación. Crecerá de manera exponencial. Si al momento existen 340, se estima que deben surgir por lo menos un mil de este tipo. Viene mucho trabajo, porque no será posible energizar en el sistema eléctrico nacional ninguna instalación que no cumpla con los requisitos de seguridad.

CE: ¿Cambiará la labor con la CFE debido a su reestructuración?
JS: De la CFE se dicen muchas cosas. Aún es la entidad preponderante y eso no será distinto en mucho tiempo. Lo que sucederá es que en muchas actividades que la CFE realizaba en generación, transmisión, distribución y medición se contará con la participación de particulares.

CE: ¿Cuáles son las proyecciones de la AMUVIE?
JS: Antes de terminar mi gestión –todavía me queda un año–, es agrupar, por lo menos, al 80 por ciento de las 340 unidades de verificación existentes y, de los nuevos organismos, aglutinar a los primeros; es decir, que 60 organismos de inspección sean parte de la AMUVIE.

CE: ¿Cómo es la relación con las demás asociaciones del sector?
JS: Muy buena. Firmamos un convenio en 2014, encabezado por CANAME y en el que participaban la UNCE, la FECIME, AMERIC, ANCE y nosotros, para reforzar el tema de la verificación de las instalaciones y certificar que los productos que se instalen cumplan con la norma. Por otro lado, ayer firmamos un convenio con la UNCE, para que donde tengan algún congreso, participemos conjuntamente. Hoy en día, lo hacemos de manera muy cercana con Electricón, que es ACOEO, pero queremos hacer lo mismo con todas las reuniones que surjan en el país. Se trata de reforzar lo que hemos iniciado.

CE: ¿El interés es de parte de todo el gremio?
JS: Sí. Se han percatado de que nos necesitamos, de que tenemos que convivir en el mismo ambiente. Nos reconocen y los reconocemos.

CE: ¿El apoyo institucional ha sido significativo?
JS: Ha habido muy buen recibimiento. Siempre que los convocamos a nuestras reuniones, asisten. Ellos se dan cuenta de que no podemos estar solos y que también nos necesitan, porque los ayudamos a difundir las normas que aplican.

Por otro lado, el hecho de tener presencia nacional y de que las normas se incrementen nos hace más fuertes y más grandes y a ellos les gusta eso. En un principio dudaban, pero hoy que ven que ya tenemos presencia; las mismas cámaras, como la CANAME, me han invitado a ofrecerles una plática sobre los temas que estamos tratando, y asociaciones de Culiacán, Chiapas y Guanajuato están haciendo lo propio.

CE: ¿Hay algún estado de la República que requiera mayor trabajo?
JS: Sí. En el Sureste tenemos presencia en Quintana Roo, Veracruz y Chiapas, pero son muy pocos los miembros; en Guerrero sucede lo mismo; en Michoacán no teníamos, pero habrá seis miembros nuevos. Las regiones están muy bien identificadas. En otras, en cambio, la presencia es clara, tal es el caso de la Ciudad de México, Sinaloa, Guadalajara y Monterrey.

CE: ¿En estas regiones se busca que las compañías locales se sumen a esta labor?
JS: Sí. Las compañías dedicadas a la construcción se encuentran en un buen momento para abrir un área complementaria de su negocio y que participen en este mercado nuevo con la experiencia que tienen en la construcción de obra. La integración más rápida puede ser a través de los constructores que tienen toda esa experiencia.

CE: ¿Qué le deja este año de trabajo? ¿Se ha logrado lo esperado?
JS: No esperábamos tanto. Esperábamos tener presencia en seis u ocho estados; hoy estamos prácticamente en 27, lo que implica que el país está cubierto. Abarcamos cerca de 60 ciudades. Para ser una asociación nueva, al charlar con cámaras y otras asociaciones, nos damos cuenta de que no tienen este nivel de presencia.

Estamos contentos, aunque no satisfechos, porque hay mucho trabajo por hacer. A los siguientes comités directivos se les está abriendo el camino y el trabajo les viene a ellos. El principio fue fundarla y ahora es consolidarla.

CE: ¿Qué desafío debe superar a corto plazo?
JS: Cubrir las necesidades del país. Hemos estado en contacto con las entidades participantes, pero difundirlo es un reto muy importante, a través de CANAME, FECIME y otros organismos con los que tenemos contacto. Constructores, ingenieros y comerciantes de material conocen del tema y están convencidos; pero el usuario final y el inversionista no necesariamente saben que existimos. Es cuando requieren el dictamen de verificación que nos conocen. El trabajo empieza ahí; en las cámaras industriales y de empresarios organizados.

Nosotros pertenecemos al Subcomité de Unidades de Verificación de la EMA y ya somos asociados. Esta sinergia es muy importante, porque ellos nos acreditan, evalúan, y auditan cada año, por lo que dependemos mucho de ellos. Si en alguna auditoría nos detectan muchas no conformidades, podemos perder la acreditación.

CE: ¿Qué porcentaje de accidentes son consecuencia de una instalación mal verificada?
JS: Sabemos es que la Sener cuenta con 17 inspectores revisando lo ya verificado, y el director de esta área, ingeniero Ángel Miranda, nos comenta que de las 340 unidades, él sólo tiene 12 procesos en contra de 12 unidades. Esto implica que el porcentaje es muy bajo, que la confiabilidad de las instalaciones y del trabajo del verificador es muy alta, lo cual ha ayudado a que la instalación sea más segura y los riesgos disminuyan.

CE: Podría pensarse que si una obra eléctrica está bien hecha, si se tienen buenos instaladores, las unidades de verificación no son necesarias. ¿Qué hay de eso?
JS: Es un tema muy interesante. Grandes firmas y consorcios con proyectos muy bien hechos y excelentes instaladores revisan 800 elementos, mientras que el verificador detecta cosas graves que por la presión de entregar la obra a tiempo se terminan corrigiendo previo a que se energice. Eso queda consignado en las actas.

Uno pensaría que al llegar a un proyecto de una firma nacional no detectaría nada, pero se detectan muchas cosas.

CE: ¿Cuál es el error más común que se detecta en un proceso de verificación?
JS: El puente de unión principal, que es el primer punto después de la acometida, suele interpretarse de muchas maneras. Lo cierto es que tienes que unir el neutro y la tierra para que las instalaciones funcionen, pero lo unen incorrectamente.

CE: Entonces, ¿una unidad de verificación revisa la seguridad de una instalación?

JS: Exacto. En ocasiones, los arquitectos nos dicen: “se ve muy feo que el tablero esté en este lugar”. Y el verificador dice: “Quizás sí; pero por seguridad es necesario”. Solemos pelear contra la estética de la instalación, y la realidad es que no se emite un dictamen que no cumpla la norma.

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