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Energías renovables, el futuro para cubrir la demanda de energía en África

En fechas recientes, un informe de IRENA dejó ver que África registra una alta demanda de energía, por lo que, hoy en día, satisfacerla es prioridad en las agendas políticas. En esa labor, las energías renovables pueden ser la respuesta más viable

 Karemm Danel, redacción y traducción

La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, por sus siglas en inglés) es una organización intergubernamental que impulsa y promueve la adopción de energías renovables, tales como biomasa, geotermia, hidroelectricidad, oceánica, solar y eólica, con el propósito de alcanzar el desarrollo sostenible, el acceso a la energía, la seguridad energética y la reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2). Funge, a la vez, como plataforma para la cooperación internacional.

En fechas recientes, dicho organismo publicó el informe África 2030: roadmap for a renewable energy future, el cual recoge parte de los resultados obtenidos durante el taller “Africa Renewable Energy Roadmap”, que se llevó a cabo en Abu Dhabi el 8 de junio de 2015. Éste contó con 50 participantes, representantes de 17 países, así como ocho organizaciones internacionales.

El informe señala que debido a que África es un país que en los últimos años ha registrado una alta demanda de energía se ha situado dentro de las prioridades de la agenda política para fomentar el crecimiento económico y ampliar el acceso a la energía, de la que carecen, en total, 600 millones de personas, mientras que otros 730 millones dependen de la biomasa, y enfrentan apagones constantes.

A fin de contrarrestar esta problemática, la alternativa propuesta es recurrir a la utilización de los recursos naturales, debido a que las soluciones de energía renovable, a nivel mundial, ya están disponibles y son más económicas.

Cabe resaltar que el informe se enfoca en los beneficios en el rubro medioambiental, industrial y de modo de vida; sobre todo, en su capacidad para transformar la matriz energética en algunas regiones del continente a 2030, logrando cubrir hasta 22 por ciento de las necesidades energéticas; es decir, 5 por ciento más respecto de 2013, asegurando un suministro confiable y sostenible.

Entre los puntos más importantes del informe de la IRENA se encuentran:

  • La clave de las tecnologías renovables en África incluyen las soluciones de biomasa más innovadoras, con aplicaciones en hidroeléctrica, eólica y para cocinar. Las instalaciones solares también podrían tener un papel fundamental para proveer de electricidad
  • Actualmente, la mitad de la energía total utilizada en África implica un consumo tradicional de biomasa, el cual con lleva problemas tanto de salud, debido al humo que desprende, como sociales, referentes a la recolección de madera. Por tanto, modernizar la biomasa trae consigo, además de beneficios económicos, una mejora en la salud de las personas y beneficios sociales y ambientales
  • El porcentaje de la población que depende de cocinas tradicionales podría disminuir más de 60 por ciento a 2030, gracias al uso de cocinas modernas, lo que significaría ahorros de hasta 20 mil millones de dólares anuales en prestaciones de salud, gracias al mejoramiento de la calidad del aire interior
  • La demanda de energía se triplicará para 2030, aspecto que favorece a las energías renovables. Es importante decir que, en promedio, el sector energético requiere inversiones por 70 mil millones de dólares al año hasta 2030: 45 mil millones de dólares al año para la capacidad de generación y 25 mil millones de dólares para transmisión y distribución. Así, las energías renovables podrían significar 32 millones de dólares anuales, con lo que habría una importante oportunidad para la actividad empresarial
  • En el sector eléctrico, la utilización de energías renovables podría aumentar a 50 por ciento a 2030, dando lugar a una reducción de aproximadamente 310 megatoneladas de emisiones de CO2. Tanto la hidroeléctrica como la eólica podrían alcanzar 100 gigawatts y la solar 70

Por su parte, el análisis REmap 2030 arroja como resultado el gran potencial con que cuenta África para diversificar sus fuentes de energía y satisfacer su demanda con apoyo de las tecnologías para el aprovechamiento de las renovables.

Aprovechar los recursos energéticos renovables de África, afirma el reporte, no sólo aceleraría el crecimiento económico, sino que garantizará el acceso equitativo a servicios modernos de energía de manera sostenible, siempre y cuando se recurra a las alternativas que propone el REmap. El informe señala que será imprescindible movilizar las inversiones con apoyo de los gobiernos y de otras partes interesadas en el cuidado del medioambiente, así como en trabajar en una política propicia y un marco regulatorio que maximice los beneficios socioeconómicos, el cual incluya:

  • El establecimiento de planes nacionales de energía y de objetivos de energías renovables traducidos en políticas de apoyo e inversión
  • Fomentar el desarrollo, a largo plazo, de un mercado estable, mientras se adapta a los cambios tecnológicos y a la condiciones de mercado
  • Ejecutar políticas de implementación, tomando en cuenta las condiciones de cada país y cada sector, dirigidas a fortalecer la capacidad de las empresas y la construcción de una industria nacional que promueva la educación e investigación, con el propósito de facilitar la inversión y la transferencia de tecnología
  • Ampliar las fuentes de financiamiento, a fin de apoyar la expansión de la capacidad de transmisión y distribución, por medio de la cooperación regional
  • Ampliar la integración de la red regional y la comercialización de la energía, a través de planificación regional, estándares y procedimientos bajo condiciones equitativas
  • Fomentar el uso de las energías renovables en el sector calefacción y en el transporte, a través de políticas e iniciativas

Igualmente, adoptando medidas de promoción de inversiones para atraer a inversionistas nacionales y extranjeros que apoyen al sector con:

  • La mejora de la disponibilidad en el financiamiento local, elevando la conciencia de los bancos comerciales locales y los intermediarios financieros respecto de las aplicaciones de energías renovables, tanto en segmentos conectados a la red como en el mercado fuera de la red
  • El uso de financiamiento público, para reducir posibles riesgos y, de esta manera, atraer inversiones
  • El establecimiento de asociaciones público-privadas a fin de atraer al sector privado
  • El refuerzo de la liquidez de los mercados financieros, a través de marcos regulatorios independientes y transparentes

Este uso de las energías renovables resulta fundamental en términos de modernización y en la reducción de la pobreza, gracias a:

  • La introducción de políticas y normativas que incentivan al sector privado, las cuales fomentan la innovación en modelos de negocio y de financiamiento y crean mejores condiciones para su ampliación y replicación
  • Proyectos que apoyan el desarrollo de un mercado sostenible en el largo plazo
  • El establecimiento de un marco institucional que mejora el diálogo y la coordinación entre los involucrados, con el objetivo de definir responsabilidades en lo referente a la electrificación
  • La adopción de un enfoque en el que se integre la formulación de políticas que aprovechan la sinergia con otros sectores relevantes para el desarrollo socioeconómico
En la revista Constructor Eléctrico, edición diciembre 2015, te mostramos un comparativo entre las energías renovables empleadas en 2013 y las posibles opciones para el año 2030

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