ColumnaHistórico de la revistaOpinión

Optimizar y conservar las instalaciones eléctricas

Las ciudades crecen al mismo ritmo que sus retos. En la actualidad, 50 % de la población mundial vive en urbes y es responsable de 75 % del consumo energético total y de 80 % de las emisiones de carbono. De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía, 70 % de la población vivirá en las ciudades, para 2050, y la demanda de energía se duplicará en los próximos 30 años.

Esta perspectiva nos llena de retos, al estar rodeados de infraestructuras viejas y sobrecargadas, que gastan y contaminan día con día. Sin embargo, esta tendencia también abre nuevas posibilidades de negocio para todos aquellos que ofrezcan soluciones que permitan mejorar el uso de la energía, al tiempo que minimizan el impacto ambiental. Organismos internacionales han puesto un foco especial en el sector eléctrico, para garantizar un enfoque de sostenibilidad en la industria.

Estándares como el IEC 60365-8-1:2014 de la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC, por sus siglas en inglés), publicado en noviembre de 2014, establecen requerimientos adicionales, medidas y recomendaciones para todos los tipos de instalaciones eléctricas de bajo voltaje, incluyendo la producción local y el almacenamiento de la energía, con el fin de optimizar el uso eficiente de la electricidad.

La norma de la IEC marca tres objetivos principales al instalar o realizar modificaciones a las instalaciones de los edificios para perfeccionar su eficiencia energética.

Minimizar las pérdidas de energía en la instalación. En cuestión de diseño e instalación del cableado, la norma provee nuevas recomendaciones para la caída de tensión máxima, de 0 a 1000 V en CA, y de 0 a 1500 V en CD. Sugiere aumentar las dimensiones de sección transversal de los conductores y propone optimizar la localización del tablero principal y el transformador para reducir la longitud total de los cables y conductores, lo que ayudará a reducir pérdidas de energía y ahorrará tanto el uso como los costos energéticos.

Utilizar la energía en el momento correcto, cuando es necesaria y al menor costo. Al optimizar el diseño de la instalación, los desarrolladores deben concebir una arquitectura de diseño simplificado que permita agrupar los circuitos. Adicionalmente, deberán utilizar sensores y controles automáticos en la iluminación, acondicionamiento de espacios y demás sistemas para controlar el consumo y evitar pérdidas y gastos innecesarios.

Mantener el desempeño de los edificios. Incluso los edificios con la mayor eficiencia energética reducen su efectividad con el paso de los años, si no se les da el mantenimiento necesario. Por ello, es muy importante desarrollar un programa formal de monitoreo, medición y mejora, utilizando sensores y sistemas automáticos. Una vez instalados, hay que realizar un análisis constante y periódico a través de software, a fin de verificar el estado y rendimiento de nuestros equipos y nuestra instalación.

Hay que tener en cuenta que poner esto en práctica no sólo ayuda a reducir el impacto ambiental, también involucra beneficios en la administración y la operación y una reducción en el gasto y los costos del consumo energético.

En una época de alta volatilidad, escasez de recursos económicos y una feroz competencia global, sobre todo en el sector de la energía tanto industrial como comercial, poner atención a estas recomendaciones puede traducirse en amplios beneficios para productores, distribuidores y usuarios finales.

Jorge Cortés
Es vicepresidente de la División Partner Retail para Schneider Electric México y Centroamérica, cargo que ocupa desde 2015. Se incorporó a la multinacional francesa como vicepresidente de la División de TI para Schneider Electric México en 2005. De 2011 a 2015, encabezó la División de TI para Latinoamérica.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba