Columna

Renovables, ¿sinónimo de seguridad energética y prosperidad social?

La posibilidad de acceder al servicio de electricidad se ha convertido en un derecho de todo ser humano, sin embargo, una vez convertidos en consumidores olvidamos cómo se genera esta energía y, más importante, qué responsabilidades e implicaciones conlleva para el mundo.

Un nuevo reto se abre ante nosotros y es el aprovechamiento de las energías solar, eólica, geotérmica y biomasa, todas ellas fuentes renovables que no implican daño alguno al medioambiente y los seres humanos, a diferencia de las no renovables a base de combustibles fósiles como carbón, gas y petróleo, así como las energías hidráulica y nuclear.

A un año de la firma del Acuerdo de París, en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, se estableció un conjunto de propuestas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. En el mundo, las fuentes renovables son el eje central de todas las contribuciones para asumir un rol protagónico y cumplir con el compromiso de salvar al planeta.

Sin embargo, una nube oscurece y pone en riesgo estos esfuerzos: la postura del presidente Donald Trump sobre el tema. Pese a ello, es momento de confiar más en la capacidad colectiva para aplicar y reforzar el buen curso de estos acuerdos a fin de que en 2050 logremos valores cercanos a cero emisiones, seguridad energética y prosperidad social.

México cuenta con valores de radiación solar promedio de hasta cinco kilowatts hora por metro cuadrado (kWh/m2). Es decir, forma parte de los países situados en el Cinturón Solar de la tierra, por lo que presenta condiciones climatológicas ideales para el aprovechamiento masivo de la energía del sol.

Por ello, la necesidad de ofrecer garantías a promotores y gestores de instalaciones fotovoltaicas es indispensable. Debido al emplazamiento de los sistemas y lo sensible de la electrónica de los inversores es que se justifica una protección contra descargas atmosféricas y sobretensiones.

En la actualidad, existen dos grandes vertientes en este rango: viviendas particulares y negocios privados, así como medianos y grandes parques fotovoltaicos. Ya sea por su exposición en azoteas o su amplia extensión en terrenos, dichas instalaciones son amenazadas por descargas atmosféricas directas e indirectas.

Las sobretensiones causadas por la caída de rayos, a su vez, pueden dañar los inversores y módulos fotovoltaicos, lo cual implica un grave problema en la operación del sistema. Estas eventualidades generan altos costos de reparación, disminución del rendimiento de la instalación y, en consecuencia, de los posibles beneficios de la inversión.

Existe una falta de sensibilidad técnica en este tema, sin mencionar el alto precio de los sistemas. Recordemos, además, que cualquier fuente de energía procede de la naturaleza, pero ella misma puede destruir la inversión si ésta no se protege adecuadamente; el eslabón más débil es justamente no estar protegidos.

En la actualidad, existen normas internacionales en lo que respecta a la regulación de las instalaciones fotovoltaicas, como la IEC 62305-3. También hay tecnologías y empresas especializadas en el tema, como DEHN+SÖHNE, la cual desarrolla soluciones para que su operación sea más confiable.

Hay que recalcar que los sistemas a partir de energías renovables, además de ser limpios en términos de contaminación, son en extremo seguros, eficientes y confiables, sobre todo cuando cuentan con algún tipo de protección garantizada (pararrayos, sistemas de puesta a tierra, supresores de sobretensión) contra descargas atmosféricas, temas que abordaremos en columnas posteriores.

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Jóse Ordoñez López
Egresado de Ingeniería Eléctrica y Master en Ciencias por el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (ISPJAE) de La Habana, en Cuba. Ha dictado clases en el ISPJAE, la Universidad Panamericana, La Salle y el Instituto Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad México. Trabaja en temas de protección contra descargas eléctricas y sobretensiones y, desde 2013, es Director Técnico para DEHN Protection México.

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