Contratista

Tradición eléctrica

“Los constructores eléctricos somos los que llevamos la energía a todos los puntos requeridos, sin la cual nada funciona o se mueve en este mundo”.

Dirigir una empresa requiere inteligencia, pericia y dedicación, cualidades que Óscar Torres cumple a cabalidad. Él observa la industria de manera apasionada, pero objetiva.

Por Antonio Nieto.

Su vida es vertiginosa, no para. Apenas empieza hablar, suena el teléfono. Óscar Torres es un hombre de negocios; eso explica que parezca estar en varios lugares a la vez. Pero también es dedicado, sabe disertar acerca de su pasión: la construcción eléctrica profesional.

Al frente de Torvi Electric, empresa de construcción eléctrica e ingeniería profesional, ha llevado a cabo los más ambiciosos proyectos. En Guadalajara, su ciudad natal y donde reside actualmente, realizó Expo Guadalajara, el WTC y, recientemente, gran parte de las instalaciones para los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, entre otras obras.

Constructor Eléctrico (CE): ¿En qué año empezaste con las instalaciones eléctricas?
Óscar Torres (OT): Soy la segunda generación de una empresa que inició mi padre, el ingeniero José Luis Torres Vivanco, hace 36 años en la ciudad de Guadalajara. Dentro de la construcción estoy desde los 16 años, aproximadamente. Inicié, como muchos, desde abajo, siendo ayudante de electricista, almacenista, dibujante, analista de precios, supervisor, etc., poco a poco, conociendo todos los procesos y subiendo de nivel.

CE: ¿Dónde estudiaste la universidad?
OT: Estudié ingeniería mecánica eléctrica en la Universidad Autónoma de Guadalajara y ahí mismo continúe la maestría en administración en alta dirección.

CE: ¿Cómo es que te interesa esta área?
OT: Soy el único de mi familia que continuó con el negocio. Es una vocación debido a que es muy atractivo. En el sentido técnico es muy enriquecedor.

Cada obra es un reto diferente, una circunstancia diferente. No te aburres porque no es como un industrial que todos los días llega a la misma fábrica, al mismo escritorio y nada más está mejorando su mismo producto: aquí vas mejorando en productos diferentes, ambientes diferentes, agarrando más experiencia en cada reto.

Lo más enriquecedor es que nuestro trabajo es visible: se ve cuando funciona, cuando está generando productividad, iluminación, seguridad, utilidad, satisfacción, entretenimiento, salud, etc. Los resultados finalmente son palpables y claramente muestran vida en las construcciones.

CE: ¿Cuántas obras hay en tu haber?
OT: Hemos hecho alrededor de mil obras medianas y grandes. En cantidades promedio al año, hacemos más de 60 obras de diferentes tamaños y tipos. El mayor reto es saber administrarlas correctamente.

CE: ¿Cómo fue la transición en la que tu padre te dejó al frente?
OT: Mi padre, afortunadamente, sigue en funciones. Su gran personalidad y experiencia son fundamentales. Él me ha permitido trabajar libremente aun con errores cometidos; ha confiado mucho en mí y no he defraudado su confianza, porque desde muy pequeño he tenido sentido de responsabilidad. Hacemos un gran equipo.

CE: ¿Qué es lo que te mantiene arriba?
OT: Tener muchas satisfacciones técnicas y profesionales, aunque no tantas satisfacciones económicas y de seguridad por la variable situación del país y la cuestión jurídica-legal que nos deja completamente indefensos ante algunos clientes ventajosos.

A veces te mantiene el ímpetu y gusto por lo que haces y otras veces la necesidad. Me mantiene la ilusión de que algún día, junto a UNCE, daremos un sentido justo a nuestro gremio y trabajaremos más por pleno gusto que por mera necesidad.

Como muchas otras empresas que han apostado por la profesionalización, la inversión en la infraestructura y varios programas de calidad, como el ISO-9000, tratamos de hacer la diferencia en el mercado, pero vemos minimizados los resultados porque la competencia desleal sigue vigente. Erróneamente, los clientes finales no le dan valor justo a las instalaciones eléctricas: manda más el dinero que puedan ahorrarse, que la propia seguridad y funcionalidad eficiente de su propio patrimonio.

CE: ¿Es por eso que te has involucrado en las diferentes asociaciones?
OT: Sí. La Asociación a la que pertenezco directamente es la Asociación de Constructores de Obras Eléctricas de Occidente (ACOEO). Mi padre fue presidente y yo he estado participando en comités directivos desde hace 13 años, lo que me ha permitido relacionarme con la Asociación Norteamericana de Constructores Eléctricos (NECA), de la cual soy gobernador del Capítulo Jalisco.

Me ha permitido expandir la visión hacia un enfoque más internacional, ya que la electricidad es la misma aquí y en China, sólo que hay distintas maneras de administrar. También me ha tocado ser parte muy activa en la Unión Nacional de Constructores Eléctricos (UNCE), de la cual fui presidente nacional. Actualmente soy parte del Comité Consultivo. Estamos metiéndole mucho enfoque para poder cambiar la filosofía y calidad de vida de nuestros empresarios nacionales. No es justo tanto esfuerzo y tanta utilidad ofrecida por tan poco pago; se vive con altos niveles de estrés, con o sin trabajo, arriesgando gran parte del patrimonio por el actual modelo de negocios forzado en trabajar bajo sistemas propios de obra civil, como los Precios Unitarios, IMSS-SATIC, contratos leoninos, etcétera, que poca viabilidad tienen para nuestros negocios que deben vender soluciones integrales y no simples tubos con cables.

CE: ¿Dejas tu corazón en las obras?
OT: Sí. La construcción eléctrica es una vocación de servicio;  es la que realmente marca la diferencia entre un constructor nato y un fabricante que juega a constructor. Un producto manufacturado lo puedes manipular y hacer en tu laboratorio o en donde tú quieras, pero un producto terminado en sitio es un servicio entregado en el lugar y es especial para cada cliente.

Sentirse parte de una vocación especial hace que te integres demasiado a tu cliente, como tu obra y que te encariñes con ella, porque metes el corazón.

CE: Por ejemplo, complejo Punto Sao Paulo, ¿qué te dejó?
OT: Muchas enseñanzas: expandir las capacidades que uno tiene de sí mismo, el cómo resolver una obra de tal magnitud en 11 o 12 meses. Es un edificio corporativo enorme: un hotel completo, un centro comercial, seis niveles de estacionamiento, más las adecuaciones de varios locales y oficinas; además de una línea exprés de 2.5 kilómetros subterránea en 23kV.

Me dejó mucha enseñanza respecto de la coordinación de obra y la propia seguridad en los procesos constructivos, por haber sido coordinada por una empresa extranjera con mayores exigencias en cuestiones de seguridad y administración de obra, muy superiores a las que generalmente se manejan.

CE: ¿Qué tan complicado fue llevar a cabo este proyecto?
OT: Fue muy corto el tiempo y el espacio de maniobra. La ingeniería eléctrica nunca se logró aterrizar adecuadamente antes de iniciar. Los arquitectos tendían a hacer muchas sugerencias de cambios, y todo sobre la marcha. Hacer ingenierías de valor, adaptaciones seguras a la obra con límite de tiempo, de espacio y de información conlleva ser muy creativo, estar presentes en todo momento: estar vigentes. No te puedes separar de las cosas.

CE: ¿Existe una regla general que todo constructor sigue?
OT: Estudiar el entorno de la obra, el sitio, la movilidad, la logística que puede existir, los espacios es muy importante porque desde un inicio uno tiene que buscar mejoras, no esperar que te apoyen otros; debe existir una plena integración en la obra y sus detalles.

Un problema es que muchas veces los arquitectos que diseñan la iluminación te especifican una marca de producto que ven en un catálogo y, cuando te llega a la obra, instalarlo no es viable: el plafón no te da el ancho, no te da la altura o lo piden enterrado en el piso cuando las lozas son mínimas; y peor aún, son los espacios que designan para cuartos eléctricos, trincheras y ductos. Son futuristas al pensar que la energía eléctrica ya es inalámbrica.

Hay que analizar bien el presupuesto, sobre todo respecto de los rendimientos. No estoy muy de acuerdo con que se aplique el sistema de precios unitarios a una obra eléctrica, porque vendemos soluciones, no tubos y cables. Un rendimiento de instalación de lámparas no quiere decir que se instalaron ocho lámparas en un mismo jornal. Se debe medir el rendimiento desde el tiempo de compra, de traslado, de almacenaje, de traslado en la obra, traslado de herramientas, escaleras, andamios, etcétera.

CE: ¿Qué enseñanza te dejó tu padre?
OT: Verlo día a día en la oficina, estar con él: es una escuela  en sí mismo. De Torvi han salido como unas 20 constructoras eléctricas reconocidas. Él tiene mucha bondad y carisma, lo que implica que yo maneje un papel de más agresividad. No le importa perder dinero si hay que cumplirle al cliente, pase lo que pase. Así estemos en situaciones complicadas, siempre hemos tratado de superar eso en conjunto. Hay mucha empatía.

CE: ¿Cómo te ves en 10 años?
OT: Como he mencionado, el problema del constructor eléctrico se llama serpientes y escaleras; es decir, más tardas en subir que en lo que llega una mala decisión, un mal cálculo, una mala obra y, sobre todo, un mal cliente, y vuelves a los orígenes. Esto es lo que a muchos desmotiva.

En 10 años me veo orgulloso de haber puesto mi granito de arena en pro de la mejora de nuestra industria. Vernos tal cual sucede en otras partes del mundo, donde se declara que los electricistas son los “caballeros” de la industria de la construcción, y se identifican plenamente por su postura e imagen profesional, por su alto desempeño, por sus conocimientos y educación.

También, me visualizo dedicando más tiempo al desarrollo técnico de grandes obras, que contando tornillitos para la cobranza o en peleas legales, y sobre todo, dedicando más tiempo a mi familia, con una estabilidad de vida suficiente para darles lo mejor y a nuestra industria.
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Ícono de Guadalajara
El complejo Punto Sao Paulo ostenta una de las instalaciones eléctricas más vanguardistas de Guadalajara por la integración de servicios diversos. A cargo del ingeniero Óscar Torres, la obra eléctrica resalta las virtudes de un nuevo ícono, punto de encuentro, negocios y hospedaje en la capital jalisciense

Más de 125 mil metros lineales de conductor eléctrico.

Un edificio de oficinas corporativas de 30 niveles, sede de HSBC, otro edificio para el hotel NH de lujo, casino, salas de cine, centro comercial, más de 1 mil cajones de estacionamiento; más de 9 mil metros cuadrados de zonas comerciales y gastronómicas… Este coloso se levanta con una majestuosidad fastuosa. Cómo darle vida es toda una historia.

La disponibilidad de energía eléctrica en esta zona financiera de Jalisco fue uno de los grandes retos a los que primeramente se enfrentó Óscar Torres, debido a la amplia densidad de edificios bancarios, hoteles y corporativos del lugar. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) debía proveer 8MVA extras totales, una demanda que no podía ser cubierta por las características eléctricas existentes en el sitio.

Para cumplir con las necesidades se construyó una línea subterránea de 2.5 kilómetros en 22 mil 800volts –parte con perforación direccional; otra parte se realizó a cielo abierto– desde una subestación de la CFE, dirigida exclusivamente para el proyecto Punto Sao Paulo. Al llegar al sitio, se construyó un subanillo de 600-200 amperes en 23kV para poder garantizar la confiabilidad del servicio eléctrico y satisfacer las diferentes cargas en servicios medidos y subestaciones particulares.

El sistema de redundancia tiene dos circuitos, uno exprés y uno de respaldo. Al ser subterráneo, el sistema de la CFE da garantía de continuidad; aún más con dos seccionadores de ocho vías telecomandados desde el centro de operaciones de la CFE.

Más de 300 técnicos especialistas, entre ingenieros, supervisores y personal técnico eléctrico, trabajaron en esta majestuosa obra. A la par de la línea subterránea con cuadrillas de media tensión, otros especialistas en baja tensión fueron construyendo la instalación eléctrica interior. Ambos grupos se sometieron a un trabajo arduo y coordinado.

La administración de la obra fue una de las cosas más relevantes. La empresa internacional Bovis Lend Lease se encargó de ello, lo que, bajo criterios de administración de obra más estrictos y con un amplio espectro de seguridad de obra, aportó amplio conocimiento en materia de obras seguras y de calidad. Esta empresa también coordinó la ejecución de la Torre Mayor de la Ciudad de México, entre otros magnos proyectos.

Otro reto fue cumplir con la obra en menos de 12 meses naturales. Los tiempos de ejecución fueron muy estrictos. Se ocupó mucha coordinación entre todo el equipo eléctrico. Algunos trabajos se hicieron por la noche y en varios turnos, como la ejecución de la línea subterránea y más de una tercera parte de la obra interior.

En la parte de innovación tecnológica, se utilizó aluminio para alimentadores eléctricos, que son más ligeros, económicos y fáciles de instalar, en la modalidad aislamiento XHHW-2LS y en Metal Clad. La utilización de este material debe ser debidamente calculada y diseñada por profesionales en la materia.

Contar con varios transformadores tipo seco encapsulados de 23kV hizo, ente otras cosas, de Punto Sao Paulo una obra eléctrica de vanguardia. Estos equipos pueden colocarse en interiores de una manera segura, son libres de mantenimiento; electromagnéticamente, proporcionan una buena calidad de energía y aportan al medioambiente, pues no usan aceites contaminantes ni flamables.

Las distancias en complejos verticales son considerables, por lo tanto, se tuvo que considerar el manejo de voltajes diversos para una distribución eléctrica más eficiente. La ubicación de las subestaciones en puntos específicos y una red de distribución estratégica con 480V, aunadas a los alimentadores en aluminio, han permitido considerables ahorros en la inversión inicial, un práctico control y claridad en la identificación de las instalaciones eléctricas.

Independizar las fuentes de distribución en lo que tiene más carga o los tipos sensibles fue importante. Los sistemas de aire acondicionado, por lo general, implican entre 60 y 70 por ciento del consumo total de la energía eléctrica en edificios de amplia concentración. Al separar este tipo de sistemas de las demás cargas sensibles con transformadores diferentes, se permite aislar y flexibilizar las instalaciones eléctricas, se pueden hacer mediciones particulares, e incluso, cuando no son necesarias, se desactivan las mismas cargas inoperantes.

El sistema de puesta a tierra es la referencia más importante de una instalación eléctrica, es el “ancla” que da estabilidad y seguridad a todas las instalaciones eléctricas; es por donde circulan las corrientes de falla y descompensaciones que permiten el rápido y adecuado actuar de las protecciones eléctricas, y apoya su balance.

En Punto Sao Paulo se instaló un sistema de tierras integral, multiaterrizado y equipotencial, que emerge de una malla principal y otras en subestaciones eléctricas en el subsuelo natural, con refuerzo sólido a través de la interconexión a los importantes cimientos y la misma estructura metálica de los edificios como electrodos naturales. A su vez, está interconectada al sistema neutro corrido multiaterrizado y de tierras desde la subestación de potencia de la CFE, lo que lo hace un sólido y confiable sistema, el cual se distribuye y conecta a la subestación, tableros de distribución, canalizaciones, cajas de conexiones, elementos metálicos, motores, contactos, luminarias… a todos los elementos eléctricos del complejo. Los aspectos de la norma fueron cubiertos a cabalidad.

En la parte del estacionamiento yacen las subestaciones particulares de potencia en 23kV primario y 480V o 220V en el secundario. Éstas tienen una acometida de acoplamiento, seccionamiento y protección principal, y tienen dos derivaciones en media tensión para cada uno de los transformadores del sistema eléctrico, para el caso del hotel. Significa que por ahí suministra la energía CFE, previo cruce del sistema de medición en media tensión, colocado en el exterior del edificio, y se distribuye hacia los dos transformadores de 1000kVA y 750kVA a través de otros dos sistemas de protecciones.

La obra se circunscribe a la Norma Oficial Mexicana. Todos los espacios de la instalación son impecables, limpios y con fines prácticos. El conjunto de cables tiene tal orden, que resulta estético el entramado. Por norma, también los cables deben contar con la codificación de los colores de identificación; por ejemplo, verde o desnudo para el sistema de puesta a tierra; blanco para el neutro, y colores como el negro para voltaje normal y rojo para el sistema de emergencia.

Cada cuarto eléctrico viene plenamente identificado en sus tableros eléctricos por un diagrama unifilar y cuadros de cargas pegados en el interior para una mejor interpretación del personal de operaciones.

Planta de emerganciaEficiencia energética
Se establecieron vías de monitoreo y control de los sistemas eléctricos a través de otra empresa especializada, y a su vez, se colocaron equipos automatizables y preconfigurados, como los graficadores de circuitos de alumbrado que tienen como función principal crear diferentes escenarios de confort visual y de ahorro, para, de esta manera, integrar a un mismo punto varios circuitos eléctricos con amplificadores de amperaje tipo power busters. Así, se pueden lograr varios efectos con sólo apretar un botón, Por ejemplo, en la tarde, cuando hay buffet, se baja la intensidad de las luces del lobby.

Cuando hay nubosidad se encienden al ciento por ciento y, en la madrugada, sólo en modo mantenimiento. El sistema ahorra hasta 40 por ciento de consumo normal.

Se aplicaron sistemas de sensores en áreas de flujo constante, como baños y pasillos, que no mantienen las luces encendidas permanentemente, inclusive, en algunos corporativos se colocaron sensores solares con balastros electrónicos dimeables, con los cuales automáticamente se van atenuando las luminarias fluorescentes, compensando solo el nivel de luminosidad artificial suficiente.

Esto igualmente aplica si se conectan los sensores a cortinas automáticas que solas bajan o suben altura para permitir o evitar el ingreso de mayor luz solar.

Otra tendencia tecnológica fueron las luminarias tipo LEDs. Hay toda una pérgola decorativa con más de 800 piezas de este sistema de emisión de la iluminación por diodos.

El medioambiente fue lo que más se cuidó. En la explanada central, yacen grandes árboles antiguos que se respetaron durante toda la construcción. Estuvieron entre grandes grúas y estructuras.

Esto complicó aún más la logística operativa; pero el sentido de responsabilidad ecológica prevaleció en el complejo, donde los costos asumidos por todos valieron la pena al respetar la naturaleza. Finalmente luce como un atractivo natural y un notable punto diferenciador de otros sitios similares, al contar con un bello jardín natural magnificado con una eficiente iluminación de atenuación decorativa.

Espacios
El área total del complejo es relativamente limitada. Por tanto, el espacio que dieron para las instalaciones eléctricas fue igualmente limitado; otro reto por resolver en sitio, ya que a mayor altura vertical, mayor área de ductos, pases y tamaño de las subestaciones eléctricas.

Involucrarse en todo momento en la obra fue imprescindible: cualquier centímetro es

peleado por las demás especialidades. El conocimiento y defensa de los aspectos de la Norma Oficial y de la CFE son esenciales para negociar espacios con arquitectos e ingenieros que no conocen acerca de la obligatoriedad ante la ley, así como el riesgo que corre el proyecto si no cuenta con energía eléctrica por incumplir aquélla.

Los transformadores expuestos respondieron a la seguridad y el espacio sugeridos en su momento por los coordinadores y la misma CFE, debido a que algunos son tipo pedestal con aceite dieléctrico. De ponerlos en el interior, se tendrían que realizar adecuaciones especiales debido a lo inflamable del material. Se logró adaptar un sitio ordenado y plenamente orientado para integrar el punto de acometida redundante de la CFE, los seccionadores telecomandados 600-200A, los transformadores y concentraciones de medición, así como varios transformadores de servicio particular a usuarios independientes. La CFE solicitó tener dichos equipos en el exterior para dar cumplimiento a los transformadores especificados en sus normas, así como para tener un área controlada de mediciones.

Existen, hasta el día de hoy, nuevas tendencias para la colocación de concentraciones de medición y subestaciones en el interior de edificios verticales, por medio de la utilización de transformadores tipo seco y medidores digitales remotos.

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