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Eco-crédito empresarial

Los nuevos mecanismos de instrumentación financiera han logrado transformar la práctica sustentable de energía renovable y el éxito del sector empresarial en pro del desarrollo económico de la nación.

Las reglamentaciones establecidas y las modificaciones incorporadas en las políticas han producido resultados notables que seguirán beneficiando a la sociedad durante las próximas décadas.

Por Melissa Rodríguez.

A mediados del siglo pasado, el crecimiento demográfico, los procesos de industrialización y urbanización, y en general de las actividades económicas relacionadas con el progreso del país trajeron paulatinamente exigencias energéticas.

La necesidad de expandir el sector eléctrico fue asumida por el Gobierno Mexicano, canalizando estrategias significativas que respondieran a la demanda energética inicial, lo que encausó la creación de dependencias, como la Comisión Federal de Electricidad y otras instituciones que actualmente se expanden a gran escala por todo el país.

En las últimas décadas, la crisis de los precios internacionales de los hidrocarburos, causada principalmente por la previsión de descensos en las reservas mundiales de combustible y por la falta de verosimilitud entre los países productores y consumidores de petróleo abrió la posibilidad de trasladarse a un modelo enfocado en la difusión y el desarrollo de una alternativa ambiental, y la responsabilidad social durante la búsqueda de energías sustitutas y el diseño de programas de ahorro racional de energía y recursos naturales.

En 1989, se creó el Programa Nacional de Modernización Energética, con el cual se puso en marcha la evolución de asociaciones, como la Comisión Nacional de Ahorro de Energía (Conae) –actualmente llamada Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía–, para sustento del Programa de Ahorro de Energía del Sector Eléctrico.

Un año después, por iniciativa de la CFE, se creó el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (Fide), una administración privada sin fines de lucro, en donde participan actualmente dependencias públicas, sociales y privadas, y es pionera en la demostración y aplicación de programas de ahorro y concientización ciudadana con respecto al aprovechamiento de fuentes de energía descentralizadas.

En la actualidad, el Fide se concentra en diversas iniciativas dirigidas a los sectores doméstico, residencial, comercial, de servicios, industrial, público y educativo. Entre sus esquemas de trabajo, recientemente comenzó a difundir el programa Eco-Crédito Empresarial (Paeeem), una metodología comercial en pro de la minimización del consumo energético en el sector empresarial y productivo nacionales, mediante financiamientos de hasta 350 mil pesos para la sustitución de equipos electrónicos obsoletos por aquéllos de alta eficiencia aprobados por el Fide, en contribución con las prácticas de energía sustentable, inmunes a la volatilidad del sector comercial, lo que conlleva a la transición del empleo, el desarrollo tecnológico y el crecimiento financiero del país.

Además de los beneficios citados, se pretende disminuir los costos de operación y el consumo agregado de energía eléctrica del país, generando un impacto positivo en el medioambiente al reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

Con la finalidad de estructurar el esquema global de financiamiento del programa, la asociación Nacional Financiera (Nafin) se encarga de fondear el proyecto y administra el capital de contragarantía. En esta misma dependencia se cimentan otras asociaciones, como el Fondo para la Transición Energética y el Aprovechamiento Sustentable de la Energía, y la Secretaría de Energía, instancias normativas que planean, evalúan y ejecutan líneas de crédito para la disposición final de equipos tecnológicos y otras pautas indispensables.

La energía es la causa fundamental de los problemas económicos y climáticos, e indudablemente el sector empresarial carece de acceso a servicios energéticos eficientes, confiables y no contaminantes Por lo que impulsar el uso de tecnologías limpias es un desafío mayúsculo para el enaltecimiento de iniciativas federales. El uso generalizado de energías renovables y su costo inicial es el principal obstáculo, especialmente cuando los recursos económicos son limitados.

Sin embargo, los beneficiarios de este programa (personas físicas y morales con actividades empresariales) han logrado fortalecer su capacidad de protección del medioambiente, aumentado su demanda productiva a través de tecnología de punta y disminuyendo costos de mantenimiento, optimización y modernización de sus equipos y periodos operativos.

En el programa participan seis tecnologías:

  • Refrigeradores comerciales autocontenidos
  • Aire acondicionado (1 a 5 toneladas de refrigeración)
  • Motores eléctricos de alta eficiencia
  • Iluminación LED
  • Iluminación eficiente (T8 y T5)
  • Subestaciones eléctricas

De las tecnologías anteriormente mencionadas, únicamente las tres primeras son consideradas sustitución de equipo y aplican incentivos energéticos que corresponden a un apoyo gubernamental, equivalente a un monto de 10 por ciento del precio de los equipos nuevos. Este incentivo incluye $400.00 (cuatrocientos pesos 00/100), IVA incluido, para el transporte, inhabilitación, destrucción y desmontaje de cada unidad obsoleta de las empresas participantes.

La modernización de los equipos tecnológicos representa un modelo económico de oportunidad para los fabricantes y distribuidores de equipos de alta eficiencia energética, permitiéndoles congregar y consolidar tecnología de punta en las corporaciones.

Los distribuidores ejecutan la deshabilitación y desmontaje de los equipos inservibles, los cuales son entregados en un Centro de Acopio y Destrucción, con la finalidad de demoler o reciclar los desechos de los equipos sustituidos.

Otro sector altamente beneficiado con la intervención del proyecto Eco-Crédito Empresarial son las Pymes, con 27 créditos otorgados y más de 35 entregas de equipos de sustitución, además de un importante número de solicitudes registradas en distintas etapas del proceso, gracias al sustento de la Secretaría de Economía, la cual aporta recursos para el fondo de contragarantía, interviniendo particularmente con este sector.

Dentro de los marcos normativos, los gobiernos deben contribuir decisivamente a formular políticas favorables en pro de la adopción de procedimientos más eficientes y tecnologías ecológicamente racionales, sólidas y operacionales. Por lo que a este planteamiento se han adaptado grandes asociaciones, como la Comisión Federal de Electricidad, la cual participa activamente en la facturación del monto de las amortizaciones del crédito por medio del recibo de energía eléctrica, simplificando los procedimientos de gestión y administración del capital destinado a los usuarios.

Las instituciones implicadas tienen conocimiento total de las tecnologías y reciben periódicamente información sobre el sector involucrado. El Fide actualmente administra las 31 entidades federativas y el Distrito Federal a través de sus gerencias regionales y jefaturas de zona, además de promover el incremento gradual de distribuidores y productos autorizados, así como los financiamientos otorgados, prestando servicios a todos los solicitantes.

Disponer de este método de financiamiento para divulgar la tecnología es una estrategia para balancear la oferta y la demanda de energía renovable, y se considera como táctica trascendente para elevar la ordenación sostenible del sector empresarial mexicano y del resto de las iniciativas de carácter prioritario emitidas por el Fide.

Etapas del proyecto
Fide Paeeem
1. Presenta el proyecto al Comité Técnico del Fondo Para la Transición Energética y el Aprovechamiento Sustentable de la Energía 1. El Fabricante/Distribuidor solicita su registro y sus productos al Fide
2. Diseña y desarrolla el sistema informático para la recepción de solicitudes de financiamiento 2. El Fide evalúa y acepta o rechaza la solicitud
3. Establece y promueve los criterios de elegibilidad técnica de los equipos financiables por el Programa 3. El usuario acude con el proveedor registrado y entrega la documentación para iniciar el registro
4. Elabora, suscribe y administra los instrumentos jurídicos para la operación del Programa 4. El usuario elige equipos de alta eficiencia
5. Administra el Programa en la República Mexicana 5. A través del sistema de consulta del Buró de Crédito, se calcula la capacidad de pago y se emite la ceptacióno rechazo de la solicitud
6. Vigila la correcta aplicación de los recursos asignados al Programa 6. Si la solicitud es aceptada, el usuario recibe su equipo eficiente y firma la documentación de recepción y garantía prendaria
7. Realiza el pago de los equipos de alta eficiencia a los Fabricantes o Distribuidores y proveedores 7. El proveedor retira el equipo obsoleto para su disposición final, en los casos que aplique
8. Coordina, en conjunto con la CFE, el proceso de cobranza 8. El proveedor presenta el expediente debidamente integrado para revisión y autorización del Fide a través de sus oficinas regionales
9. Instrumenta la medición de ahorros 9. Al aprobarse el expediente, se procede al pago del proveedor y a la cobranza del financiamiento
10. Opera, supervisa y controla el Programa

El programa está basado en la premisa de que el financiamiento se pague con el ahorro de energía eléctrica del beneficiario.

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