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Beneficios de la tecnología LED

Las aplicaciones de las lámparas tipo LED en diversos sectores se han incrementado potencialmente. Su utilización en casa habitación, naves industriales e incluso en alumbrado público cada día es más amplio, debido a sus beneficios en ahorro energético, óptimo desempeño y larga vida útil.

Cuando se logra que los costos se reduzcan, es posible impulsar más la tecnología.

Por Christopher García.

En sus inicios la utilización de la tecnología LED con fines de iluminación parecía prácticamente imposible. Sus costos elevados, poca eficacia e intensidades que no alcanzaban las ofrecidas por tecnologías tradicionales, como la incandescente o fluorescente, la colocaban como una opción inviable.

Tras algún tiempo de investigación, sus características resultan cada vez más sobresalientes, sobre todo en lo que respecta al consumo energético. Esto ha permitido que cobre más fuerza en diversos sectores y su uso se extienda cada día más, sobre todo en la iluminación para interiores.

En entrevista con Constructor Eléctrico, el ingeniero Guillermo Escoffié, gerente de Producto para México y Centroamérica en GE Lighting, detalla las características de la tecnología y por qué se ha convertido en una opción muy socorrida por los profesionales de la industria actual. Además, comenta, su precio se ha vuelto bastante accesible y seguirá en descenso, sin mencionar que sus niveles de eficiencia energética cada día son mayores.

Constructor Eléctrico (CE): ¿Cuál es estado de la tecnología LED en iluminación de interiores?
Guillermo Escoffié (GE): Las tendencias principales en el tema se enfocan en el ahorro de energía que se basa en el remplazo de equipos y en el control óptico. En otras palabras, la introducción de LED como solución completa de iluminación para sustituir tubos fluorescentes, que era lo que normalmente se utilizaba en estas áreas. Todo el mundo está buscando ahorros de energía con tecnología LED, que ofrece mayor durabilidad y menor consumo.

Paralelo a esta tendencia, se están buscando sistemas que sean estéticos, que no sólo cumplan con una iluminación funcional. En la parte arquitectónica, está cobrando mucho auge en la iluminación para resaltar espacios. Con esto se está integrando u n elemento más al tema de la iluminación: estética.

Existe un cuarto elemento importante, el sistema de control, el cual permite administrar esa energía.

CE: ¿Se está gestando una suerte de integración de diversas áreas?
GE: Correcto. El medio de la iluminación ya no es sólo lámparas. Hoy se está en contacto con los equipos de ingeniería y de administración de la energía, con conceptos de iluminación natural para integrarlos en el conjunto. Ya es una actividad multidisciplinaria donde conviven arquitectos, diseñadores de iluminación, ingenieros eléctricos e, incluso, la parte estructural, pues muchas veces se modifican los espacios debido a la iluminación.

a00041360CE: ¿Entonces existe mucha comunicación entre especialidades?
GE: Claro. Pero, en primera instancia tenemos que entender los requerimientos del usuario. Algunos pueden poner mayor énfasis en el consumo; otros, en el consumo y en el control, otros más pueden decir que es sólo estético; pero el proceso comienza con entender los requerimientos y traducirlos en las tecnologías que existen para dar esa solución. Después, con la parte efectiva, que es la instalación, se debe tener comunicación completa, porque los sistemas tienen requerimientos de instalación diferentes.

CE: ¿Cómo se está reaccionando ante la necesidad de trabajar en conjunto?
GE: Desde el punto de vista del fabricante, nos hemos enfrentado con algunos obstáculos. En el segmento de la iluminación tenemos un área de distribución de productos nativos, quienes en estos momentos están definiendo el impacto de dichos cambios, porque el usuario final ya solicita otro tipo de productos. Entonces, ese canal de distribución es un tanto complicado debido a la dificultad de comunicarles todas las características de una nueva tecnología cuando están acostumbrados a vender equipos old-fashion.

El área de aplicación está creciendo muchísimo. Cuando llegamos con el usuario final y le explicamos los conceptos de iluminación, él mismo ya los solicita en el canal de distribución que normalmente maneja. Cuesta trabajo el cambio de tecnología. Pero cuando te acercas con el usuario final, que es quien realmente entiende el beneficio de la tecnología, es muy sencillo alcanzar un buen nivel de comunicación.

CE: Entre los usuarios finales, ¿quiénes son más receptivos?
GE: Existen varios grupos. Los dedicados a la administración de edificios son uno de los grupos que están pendientes del tema, pues controlan los espacios y buscan los mayores beneficios en ahorro de energía. Las empresas de análisis de energía y las instaladoras se encuentran entre los más receptivos.

Por otro lado, están los arquitectos, que son quienes especifican la tecnología. En ocasiones, ellos resultan portavoces de las nuevas tecnologías hacia los usuarios. Otro grupo lo conforman las grandes empresas y los grandes corporativos, ya que al contar con áreas de análisis y sustentabilidad propias, buscan continuamente proyectos para lograr reducir sus consumos de energía.

CE: Uno de los principales obstáculos que se observan es la inversión inicial. Las nuevas tecnologías, en específico, los LED, suelen ser más costosos que los equipos tradicionales. ¿Cómo se logra comunicar al usuario que los beneficios a largo plazo serán mayores y que la inversión es rentable?
GE: Lo primero es empezar con la descripción de la tecnología mediante un comparativo que permita mostrar las diferencias operativas y se entienda por qué existe un diferencial de costo.

Otra manera es mediante presentaciones de análisis que detallen los retornos de inversión, con todos los beneficios de índole económica, pero principalmente los ahorros de energía, los beneficios sustentables y la opción de lograr un edificio más ecológico.

En efecto, la tecnología es muy costosa; sin embargo, diversas organizaciones financieras tienen muy claro que ése es el futuro y están apoyando el cambio de tecnología. De entrada, hay que describir la nueva tecnología para que se entienda que es un producto diferente. Ofrece el mismo resultado, es iluminación; con tecnología diferente que implica un costo. Pero se tiene que dejar muy claro que esos costos ofrecen grandes beneficios a mediano y largo plazos, con un retorno de inversión real respaldado por todos los análisis estadísticos y financieros que existen en el mercado.

CE: ¿Hacia dónde se dirigen las nuevas investigaciones?
GE: Para toda la tecnología de LED, que es en la actualidad punta de lanza en iluminación, cada día se desarrollan sistemas más eficientes con menor consumo; ése es el objetivo. Si se desarrolla una tecnología que ofrece más luz con menos consumo, será posible utilizar menos equipos, lo que se reflejará en el costo o en la inversión total del proyecto. En todos los planes que estamos desarrollando relacionados con la tecnología LED, buscamos obtener el mejor costo por watt. Los desarrollos buscan ser cada vez más eficientes para reducir el consumo.

CE: ¿Al ofrecer una mejor tecnología, incrementa el precio o se está estabilizando?
GE: Al contrario. Para el proceso de fabricación ya tenemos la línea definida en todo el mundo. Se utilizan los mismos componentes, aunque se les aumenta la eficacia. Entonces, la tendencia de la tecnología es cada vez reducir más los costos. Al momento que se reducen los costos, puede impulsarse más la tecnología.

Actualmente, en el mercado se encuentran lámparas que hace un año costaban 70 u 80 por ciento más, en precio, con menos cantidad de luz.

CE: ¿Diría que en la actualidad es casi un error no usar LED?
GE: Bueno, en algunas aplicaciones los LED todavía presentan ciertas limitaciones, sobre todo en altas potencias; sin embargo, para el sector residencial se tienen cubiertas todas las aplicaciones. En el sector profesional, se tiene cubierto aproximadamente 50 por ciento de las aplicaciones; por supuesto, con la garantía de que es un sistema rentable. Hay aplicaciones de alta potencia donde pueden sustituirse las tecnologías tradicionales por LED; sin embargo, todavía resulta incosteable.

CE: ¿En iluminación exterior ya es posible utilizarlos?
GE: En este sector hay dos segmentos muy fuertes. Uno es la iluminación exterior arquitectónica. Ahí, 90 por ciento del mercado emplea tecnología LED; de hecho, lo está exigiendo, porque no se requiere un nivel de iluminación tan preciso o de tanto flujo.

En el tema de alumbrado público ya es rentable el uso de la tecnología LED en potencias máximas de 250 watts. Hay iluminación, que le llaman de superpostes, que cuenta con dobles o triples alturas, en donde todavía no es rentable su uso.

Pero en la iluminación convencional, donde se instalan lámparas a lo largo de una avenida, ya es posible realizar la sustitución, porque se involucra un quinto factor, que es el mantenimiento. Al ser tecnologías libres de mantenimiento, se consigue un beneficio a corto plazo.

CE: ¿Qué tan agresiva sobre el ambiente resulta la manufactura de estos productos?
GE: En la fabricación de la tecnología LED se utilizan menos componentes químicos que en aquella para fluorescentes . Además, presenta otra ventaja: que el producto final puede reciclarse al ciento por ciento. Todos los componentes electrónicos pueden reciclarse al ser aluminios y plásticos. En cambio, las lámparas tradicionales cuentan con componentes que presentan un alto costo por reciclarse.

CE: ¿Dónde debe extenderse más el uso de la tecnología LED?
GE: Existen cuatro áreas principales de aplicación de LED: el sector residencial, industrial, en alumbrado público y en arquitectura. A nivel residencial, los retornos de inversión son altos, porque, aunque el tiempo de retorno es a largo plazo, el consumo eléctrico es sumamente menor en comparación con otras tecnologías.

En los sectores industrial y de alumbrado público se tienen retornos de inversión muy viables y es perfectamente justificable cambiar la tecnología por el tema del mantenimiento. En una casa habitación, no tiene un impacto tan significativo que se remplacen de una a tres lámparas; pero a nivel industrial, sí presenta un impacto muy fuerte, puesto que la cantidad de lámparas y de iluminación que se requiere son bastante elevados y la reducción del consumo tiene efectos inmediatos. Un área más donde se tiene un impacto muy fuerte en la de oficinas.

Es importante resaltar que el uso de LED tiene aplicaciones muy puntuales y aplicaciones en las que otras tecnologías todavía ofrecen mejores resultados, por lo que se requiere entender qué es la tecnología, para qué sirve y en dónde se puede ocupar.
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