Seguridad

Generar consciencia del riesgo eléctrico

Jens Jüling, director Técnico del Comité Internacional para la Electricidad, recorre los desafíos y logros de fomentar una cultura sólida sobre la protección contra los riesgos de la electricidad. Señala que uno de los retos mayores es crear consciencia sobre un peligro invisible, pero que puede resultar catastrófico

Antonio Nieto, texto y fotografía

La Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS) es una organización sin fines de lucro que conjuga instituciones nacionales del sector de la Seguridad Social de más de 150 países.

Fundada en 1927 en Suiza, donde se ubica su sede, la AISS trata de mejorar la seguridad en el trabajo y la protección de la salud ocupacional en todo el mundo. Un grupo de 13 comités internacionales constituidos según sus ramas industriales trabajan conjuntamente para lograr dicho objetivo. Asimismo, su trabajo se encuentra coordinado y sustentado por el Comité Especial para la Prevención.

Uno de estos Comités, el Comité Internacional para la Electricidad, promueve la seguridad en el sector y la industria. Con sede en Colonia, Alemania, el Comité fue fundado en 1971 con el fin de promover la seguridad y la salud en el trabajo, respecto de la producción y la distribución comercial de electricidad y gas. Su trabajo se basa en la colaboración de más de 40 miembros de 20 diferentes países.

Igualmente, dicho Comité fomenta el intercambio internacional de información y experiencia entre expertos a través de simposios, talleres, grupos de trabajo internacionales, así como a través de cursos de capacitación en temas de seguridad y salud social en el sector. En el foco de interés figuran aspectos técnicos, organizativos, médico-biológicos y psicológicos de la prevención, como la protección contra los peligros de la electricidad; la seguridad al trabajar en estaciones de potencia; los primeros auxilios tras accidentes eléctricos; la formación; la gestión de la seguridad; el comportamiento humano, y los efectos biológicos de los campos electromagnéticos, entre otros.

Jens Jühling, director Técnico del Comité, charló recientemente con Constructor Eléctrico, en el marco del Simposio Internacional de Seguridad Eléctrica, realizado en Querétaro. Jühling habló sobre los orígenes del Simposio, los objetivos de la organización, su visión sobre la seguridad eléctrica y sobre el papel que juegan estos aspectos en su nación de origen: Alemania.

Constructor Eléctrico (CE): ¿Cuáles son los orígenes de dicho Simposio?
Jens Jühling (JJ): En 2001 organizamos el primer Simposio de Seguridad Eléctrica en Cuba; fue la primera iniciativa en esta serie de eventos. El segundo se llevó a cabo en Lima y el tercero, en 2008, en Chile, mientras que el cuarto se realizó en Bogotá, con la Universidad Nacional de Bogotá. El siguiente fue en Paraguay, junto con la Universidad Politécnica. Le siguieron la edición en Ecuador, en conjunto con la Escuela Superior Politécnica de Quito, y la de México, con S&C Electric.

CE: ¿Cuáles son sus objetivos?
JJ: Buscamos sembrar las bases para mejorar la seguridad eléctrica. Afortunadamente, en muchos de estos países, después de nuestros eventos, comenzaron a intensificar la normalización en el campo de la seguridad eléctrica y a considerar en mayor medida todos los peligros a los que se encuentran expuestos los empleados y trabajadores de la industria eléctrica, que no se limita a las empresas eléctricas, ya que también abarca a aquellas que producen productos electrotécnicos.

CE: ¿Por qué seguridad eléctrica?
JJ: Muchas veces la gente piensa en peligros que se pueden ver, como caídas de gran altura o choques mecánicos; sin embargo, el peligro eléctrico normalmente no se ve, es algo intangible. Hay que prestar bastante atención a este tema, porque en ocasiones en instalaciones de alta tensión no es posible acercarse. Un enchufe a la red de un equipo no es tan peligroso, pero una línea aérea es más sensible. Por ejemplo, se suelen dar accidentes con una máquina para la construcción que pasa debajo de una línea de alta tensión y se presenta una línea, lo cual es un problema muy común.

Existen construcciones que se realizan muy cerca de las líneas aéreas y los constructores no dan suficiente atención a tales riesgos. Ante este panorama, realizamos un proyecto para investigar en qué forma los accidentes eléctricos son más graves, encontrando que en Alemania un accidente eléctrico es 50 veces más grave que otros accidentes laborales promedio.

Si se presenta un accidente de arco eléctrico, se pueden sufrir lesiones muy graves en toda la piel; en cambio, si se presenta un choque eléctrico, es diferente. Normalmente la gente tiene dolor poco tiempo, pero sobrevive y no hay tantos daños.

CE: ¿Cuál considera como una de las principales causas de los accidentes eléctricos?
JJ: Lo más importante es la formación del personal; de no con contar con ella, ocurren estos accidentes, tanto a trabajadores de la construcción como a electricistas. En este sentido, gran cantidad de electricistas cree que conoce su profesión, pero con el tiempo cometen más fallas y ocurren más accidentes porque no dan tanta atención al peligro. Se vuelve indispensable la frecuente actualización y formación en cuanto al peligro eléctrico.

CE: ¿En Alemania existe algún porcentaje en la reducción de accidentes por riesgos eléctricos?
JJ: Afortunadamente, sólo 1.4 por ciento de todos los accidentes laborales son causados por el peligro eléctrico. Es un porcentaje muy bajo en número de accidentes, aunque su gravedad es 50 veces más alta. El monto que pagamos para indemnizar a esas personas nos permite estimar la diferencia en las gravedades de los accidentes.

CE: ¿Cuál sería el porcentaje en otros países?
JJ: En Alemania se registran dos o tres muertos por cada tres millones de personas aseguradas por año. En los años 50 teníamos 30 o 40, cifra que se redujo gracias a la normalización eléctrica, no sólo de instalación, sino de equipos. Los equipos que se utilizan ahora cuentan con cables mucho más fuertes que los de antes.

CE: ¿Cómo considera que son las iniciativas en México respecto de los avances en temas de seguridad eléctrica?
JJ: México, como miembro oficial de la Comisión Internacional de Normalización Electrotécnica, ya se posiciona en un nivel alto, comparable con otros países. Por ejemplo, en Querétaro hay sucursales de Siemens y Bosch que cuentan con un alto nivel de seguridad.

En casas habitación y pueblos es complicado contar con un nivel tan alto, debido a la falta de inversión pública. Sudamérica, por ejemplo, carece de cierto nivel de inversión pública para aumentar dicho aspecto de manera inmediata. En contraste, Alemania tiene una inversión importante; además, las normas eléctricas y las leyes y reglamentos del Estado son altos. Si construyen una casa nueva, siempre se deben realizar pruebas y certificar que la instalación eléctrica es segura; asimismo, la persona encargada de esta actividad necesita un certificado que lo acredite como alguien calificado.

CE: ¿Cómo es la calidad de la energía en Alemania?
JJ: En Alemania estamos comenzando a trabajar en las smart grids con mucho más fuerza, porque las nuevas energías que tenemos, como es el caso de los equipos más pequeños de generación, los eólicos, que pueden vender la energía, por ejemplo, necesitan una nueva red para controlarlo.

La tecnología permite reducir los riesgos, aunque se dan nuevos casos. Anteriormente, la energía iba de la central termoeléctrica al consumidor; ahora, con los nuevos tipos de generación, el flujo de la electricidad puede ir en la dirección opuesta y el peligro toma el camino que es más fácil para él y muchas veces no es tan fácil prever dónde se presentará.

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