ColumnaHistórico de la revistaOpinión

Sinergias

Hace 15 años, había 17 eslabones en la cadena de proveeduría; las empresas de la UNCE eran uno de esos eslabones. Hoy en día, el mercado exige valor agregado, ya que no quiere lidiar con 20 proveedores.

Si bien a las empresas de la UNCE les ha funcionado el esquema, hoy es necesario buscar sinergias, porque, de manera aislada, no pueden ofertar todo lo que un usuario final requerirá. Por ejemplo, desde que se solicita una subestación y hasta la puesta en marcha existe “n” número de proveedores, con “x” número de productos y “z” número de servicios, que, en orden cronológico, deben integrarse. Para cumplir con dicha programación, que se lleva seis meses, tiene que haber una logística, una coordinación de las Pymes a fin de ofertarlo todo como una sola entidad, no como 20 diferentes.

En este sentido, la estructura organizacional de cada empresa ya no puede ser piramidal, donde existe un jefe máximo. Las organizaciones, para tener la flexibilidad que se demanda o se demandará en los proyectos sinérgicos, necesitarán que no se dependa de una persona, porque se forma un cuello de botella y uno no puede tener el conocimiento de todo ni el tiempo para atenderlo. Las Pymes deben transformar su estructura piramidal en una estructura plana, que se olvide de niveles de autoridad y se enfoque en responsabilidades. La nueva organización se enfocará en un flujograma de operación de la empresa, con definiciones claras de responsabilidades en cada momento, ya no de niveles de autoridad.

También, es necesario que se cambie la manera de trabajar. Si una empresa consigue un trabajo, pero éste se localiza en un estado de la República Mexicana donde no tiene operaciones, el ejecutor deberá estar en la localidad. Esto se debe a que si se localiza en la Ciudad de México y debe trasladarse a Tamaulipas, tendrá que invertir para operar en otra localidad. ¿Para qué aumentar el presupuesto si es posible negociar con las empresas localizadas en Tamaulipas? Es posible llegar a un acuerdo y definir qué hace uno y qué hace otro.

Es necesario olvidarse de que las empresas que se encuentran dentro de la UNCE son competencia entre sí. Algo muy parecido se logró hace tiempo: un conjunto de empresas mexicanas, básicamente de la AMERIC, compartieron y discutieron con empresas de la NECA. Las empresas estadunidenses tenían un negocio con empresas de Estados Unidos (EU), pero el proyecto iba a realizarse en algún estado de la República Mexicana. El empresario estadunidense no quería venir a México, pero su contraparte mexicana negoció la subcontratación; asimismo, cuando éste tenía una obra en EU, se aplicaba el trato opuesto.

En otras palabras, hay que dejar de pensar que se es el patriarca o el cacique de la industria y que todos los demás son competidores. En necesario buscar sinergias, hacer negociaciones profesionales y aprovechar esta tendencia mundial. Si estoy acostumbrado a que mi territorio es la Ciudad de México y no dejo entrar a nadie, tampoco me dejarán salir.

Se trata de México, EU y Canadá, con el TLC, y 12 países, con el TPP, para quienes se dedican a la fabricación de productos, lo que representa una gran posibilidad si se es competitivo. Los que ofrecen servicios, como la UNCE, no pueden exportar, pero sí pueden lograr acuerdos de colaboración y sinergias.

Juan Ignacio Martí
Estudió Administración de Empresas, Contabilidad, Economía, Estadística y Derecho. Realizó estudios de posgrado en Finanzas, Comercio Internacional y Regulación Económica, en Chicago. En la Administración Pública, se desempeñó, principalmente, en el sector financiero. Desde hace 16 años, funge como director General en la empresa Driescher & Wittjohann (Driwisa).

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba