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Con los medidores inteligentes el cliente toma el control

La CFE inició en 2015 la instalación de medidores inteligentes en México. Pero el camino aún es largo. Planea instalar más de 2 millones de dispositivos conforme se actualizan las redes eléctricas, a fin de mejorar la confiabilidad de la transmisión, reducir las pérdidas y los costos.

La oferta actual de medidores inteligentes se concentra principalmente en el sector industrial, en construcciones o desarrollos residenciales. En 2015, estos sectores fueron los más beneficiados por la disminución de las tarifas eléctricas (26 % grandes empresas; 22 % medianas, y 11 % uso comercial), según datos de Bank of America Merrill Lynch. En los hogares, la tarifa se redujo sólo 3 %, pero la implementación de estos sistemas podría traer mayores beneficios en los próximos años.

Los medidores inteligentes brindan a las utilities la infraestructura para ofrecer nuevos servicios, como la gestión personal de la electricidad en el hogar, oficina e industrias, o programas de respuesta inmediata ante reclamaciones o fallas. Sin embargo, conforme aumenta la adopción de estos sistemas, la especulación del consumidor también crece. Muchos propietarios son precavidos con la tecnología y no confían del todo en sus beneficios potenciales. Dos preguntas comunes son si los medidores inteligentes los ayudarán a reducir los costos y a ahorrar dinero, y cómo se usará la información personal que recopile el dispositivo y si estarán en riesgo de ser robados. Para el primer caso, hay que recordar que en los últimos 100 años los consumidores aprendieron a pensar en su consumo de electricidad como el monto de su recibo de luz. Con la llegada de los medidores inteligentes, esta forma de pensar está cambiando rápidamente.

Estos dispositivos pueden informar a los consumidores sobre la cantidad de electricidad que usan cada hora del día y la forma en la que las utilities, como la CFE, calculan el cobro por tiempo de uso. Este factor brinda a los consumidores un verdadero poder sobre el costo de su recibo a fin de mes.

Sobre el tema de la seguridad y la privacidad, muchos clientes tienen la impresión de que instalar un medidor inteligente le abre la puerta a los hackers, temiendo que se ponga en riesgo su privacidad y la información sobre su uso de energía. En realidad, las medidas de seguridad integradas en la infraestructura de red de las utilities son de las más estrictas, lo que dificulta el acceso a la información del consumidor.

Es importante que las utilities comuniquen las medidas que toman para reforzar la seguridad y proteger la información de los clientes. Inclusive, deberían explicar de manera precisa cómo se usará la información recopilada; por ejemplo, al hacer una facturación precisa o ayudar a ahorrar energía. Y aunque pareciera obvio, las utilities deberían recordar a los consumidores que sus datos no se venderán a terceros que podrían acosarlos con cientos de ofertas.

Hay que ver esto en perspectiva. Cuando los consumidores saben cuántos kilómetros rinde su tanque de gasolina, toman decisiones sobre sus hábitos de conducción. Pueden presupuestar costos decidiendo la frecuencia de uso, distancia, velocidad e incluso el uso de vías rápidas o calles. Algunos automóviles ya entregan estos datos en tiempo real. Con los medidores inteligentes, los consumidores pueden tomar decisiones similares sobre su consumo eléctrico. Pero este enfoque toma tiempo y las utilities tendrán que enseñar a los consumidores la manera en que los nuevos sistemas les permiten tomar el control.

Jorge Cortés

Es vicepresidente de la División Partner Retail para Schneider Electric México y Centroamérica, cargo que ocupa desde 2015. Se incorporó a la multinacional francesa como vicepresidente de la División de TI para Schneider Electric México en 2005. De 2011 a 2015, encabezó la División de TI para Latinoamérica.

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