Protección total a prueba de fuego

Contar con un óptimo sistema contra incendio es fundamental para actuar a tiempo ante un siniestro que ponga en peligro a los colaboradores de una compañía y sus edificaciones. Espacios como los centros de datos y las subestaciones eléctricas requieren una protección especializada y el avance tecnológico lo hace posible

Por Irayda Rodríguez

La mayoría de los siniestros se producen por falta de prevención, por lo que, además de las revisiones y mantenimiento periódico de los equipos e instalaciones eléctricas, es imperativo para todos los sectores contar con sistemas de detección contra incendio de rápida respuesta que protejan a la infraestructura.

La amenaza de pérdidas humanas y económicas es tan sólo una de las grandes preocupaciones a la que están haciéndole frente los fabricantes, con soluciones que preserven la seguridad. “En la industria tiene que haber consciencia de que la vida es la primera obligación, además de garantizar la confiabilidad del inmueble, que no se destruya información o se generen paros de operaciones que implicarían pérdidas millonarias para las empresas y usuarios”, afirma Eurídice Ibarlucea, especialista en sistemas de protección contra incendio en Victaulic.

Por poner un ejemplo, agrega, está el caso de una minera con ventas diarias por cuatro millones de dólares, aproximadamente, a la que se le quemó una subestación. Por este incidente, tuvo que parar operaciones durante 15 días, un tiempo demasiado rápido para su restablecimiento; sin embargo, al multiplicar las pérdidas de cuatro millones diarios durante las dos semanas, el resultado fue alarmante. “En casos como este se puede medir la importancia de un equipo contra incendio, sobre todo porque son áreas en las que hay equipos eléctricos como transformadores y tableros de control. Ahí lo que preocupa es la conductividad como daño colateral”, sostiene Ibarlucea.

Además del suministro eléctrico continuo, la información es uno de los activos más valiosos para las corporaciones en la actualidad, lo que precisa una protección más avanzada ante el peligro de incendios en entornos confinados como los centros de datos, con un equipo de agentes combinados para extinguir el fuego antes de que ocasione daños severos a los aparatos electrónicos. Para estos riesgos especiales hay un sistema híbrido que funciona mediante la absorción de calor y la supresión de oxígeno con mínima presencia de agua.

Como explica la especialista de Victaulic, esto se logra al incorporar, de forma homogénea, el nitrógeno con el agua en su estado gaseoso. “Lo que hace el sistema es pulverizar las gotas a un tamaño entre 5 y 10 micras. En esas dimensiones y, en combinación con el nitrógeno, se separan las sales y los minerales que hay en el agua, elementos que conducen electricidad. En este punto se suprime el riesgo, por eso se puede instalar en las subestaciones y centros de datos sin comprometer los equipos”.

La cantidad de agua y nitrógeno para el arreglo de ingeniería se calcula en relación al volumen del espacio que se está protegiendo. Las partículas ultrafinas tienen una cualidad de absorción de calor 90 veces mayor que las generadas por los rociadores estándar, al utilizar menos de un galón de agua por minuto, en un área de 500 hasta 6 mil 100 pies cúbicos (de 14 a 173 m3, aproximadamente).

Con un sistema de tecnología híbrida se extinguen incendios mediante la absorción de calor y la supresión de oxígeno con mínima presencia de agua

Ibarlucea asegura que, al no incluir cetonas, químicos o hidrofluorocarbonos (HFC), esta solución se considera cien por ciento amigable con el medioambiente y el factor humano, además de ser eficaz en la supresión de incendios, pues funciona con componentes propios del entorno natural que no contaminan, no dañan la capa de ozono ni contribuyen al calentamiento global. A diferencia de otras tecnologías que utilizan agentes potencialmente nocivos, se activa instantáneamente con la localización de un incendio sin tener que esperar la evacuación. “El emisor trabaja a una velocidad muy alta (65 kph), pero con una presión baja al momento de hacer la descarga por medio de un vórtice. Si una persona estuviera en el lugar sentiría un ambiente húmedo, pero no se mojaría ni estaría expuesto a sustancias tóxicas”, indica la representante de Victaulic.

En un edificio inteligente, el sistema se integra de manera sencilla con otros mecanismos de alarma y detección, sin necesidad de conexiones a tuberías externas. “Proporcionamos el método de descarga, no obstante, para poder apagar el fuego, es necesario tener una solución automática que manda una señal al tablero del sistema contra incendio. Esto permite abrir las válvulas solenoides de los diferentes tanques de nitrógeno que impulsan el agua para la descarga. La activación se hace por medio de detectores de humo, temperatura o flama, dependiendo el tipo de riesgo que se esté protegiendo. Actúa de forma automática durante los primeros 30 segundos, pero también puede activarse manualmente si es requerido”, añade la especialista.

Prácticamente, se trata de un sistema que solicita mínimo mantenimiento periódico pues cuenta con manómetros que muestran la presión de los cilindros, por ello es necesaria la inspección visual para cerciorarse de que todos los componentes estén en servicio. Una vez que los cilindros se descargan, basta rellenarlos y conectarlos a las mangueras certificadas por la compañía encargada de su instalación, así se garantiza su funcionamiento ante un siniestro.

Debido a su logística y planeación adecuada, este sistema híbrido contra incendio tiene aplicación en más de 200 instalaciones en el mundo. Además de los centros de datos y las subestaciones eléctricas, esta solución puede colocarse en instituciones financieras que cuentan con búnkeres de información o en recintos con acervos culturales donde el control de la humedad y temperatura es muy estricto.

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